La Comisión Europea ha acusado a la empresa Microsoft de violar las normas antimonopolio de la UE al vincular, por defecto, la aplicación de videollamadas Teams en los paquetes de Office 365 y Microsoft 365.
«La Comisión concluye preliminarmente que Microsoft domina el mercado global de aplicaciones de productividad SaaS para uso profesional», se indicó en un comunicado. La preocupación radica en que, al menos desde abril de 2019, la empresa tecnológica ha estado integrando Teams con sus principales aplicaciones de productividad SaaS, restringiendo así la competencia en el mercado de productos de comunicación y colaboración, y reforzando su posición en el mercado de software de productividad en detrimento de los proveedores competidores de software individual.
En particular, «la Comisión teme que Microsoft haya otorgado a Teams una ventaja de distribución al no ofrecer a los clientes la opción de adquirir sus aplicaciones de productividad SaaS sin incluir Teams. Esta ventaja podría haberse visto agravada por las limitaciones de interoperabilidad entre los competidores de Teams y las ofertas de Microsoft. Tal conducta podría haber impedido que los rivales de Teams compitieran e innovaran, perjudicando a los clientes del Espacio Económico Europeo», explicó el organismo.
En 2023 Microsoft introdujo cambios en la distribución de Teams
De confirmarse, estas prácticas infringirían el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que prohíbe el abuso de una posición dominante en el mercado.
Tras abrir un procedimiento en julio de 2023, la empresa introdujo cambios en la distribución de Teams, ofreciendo algunas suites sin esta aplicación. Sin embargo, Bruselas concluye preliminarmente que estos cambios son insuficientes para abordar sus preocupaciones y que son necesarios más ajustes en la conducta de Microsoft para restablecer la competencia.
«Nos preocupa que Microsoft esté otorgando a su producto Teams una ventaja indebida sobre sus competidores, al vincularlo a sus populares suites de productividad empresarial. Preservar la competencia en las herramientas de colaboración y comunicación remota es esencial, ya que fomenta la innovación en estos mercados. Si se confirma, la conducta de Microsoft sería ilegal según nuestras normas de competencia. Microsoft tiene ahora la oportunidad de responder a nuestras preocupaciones», concluyó Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva encargada de la política de competencia.


