Cataluña ultima el banco público, otra estructura de Estado

Cataluña ultima el banco público, otra estructura de Estado

11 abril, 2016
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Actualizado: 11 abril, 2016 0:00
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La Generalitat ultima los preparativos para constituir su banco público, aunque no tiene aún la ficha bancaria necesaria para operar como tal. El consejero delegado del Instituto Catalán de Finanzas, Josep-Ramon Sanromà, ha asegurado hoy que esta entidad financiera propiedad de la Generalitat «está operando ya como un banco público de inversión», aunque ha admitido que todavía no hay una fecha prevista para solicitar su ficha bancaria.

Sanromà se ha referido a este asunto en el tradicional contacto con la prensa para hacer balance de la actividad del ICF durante 2015.

El ICF, entidad que el actual gobierno catalán concibe como una estructura de Estado, por lo que aspira a convertirlo en un banco público a todos los efectos, está a la espera de que se defina la normativa europea sobre los bancos públicos de inversión (promotional banks, en su denominación inglés) para poder pedir luego la licencia bancaria.

El Instituto Catalán de Finanzas (ICF), una entidad financiera pública propiedad de la Generalitat, facilitó el año pasado financiación a un total de 1.414 empresas por valor de 694,7 millones de euros, lo que supone un 5% menos que en 2014.

En un encuentro con periodistas, el consejero delegado del ICF, Josep-Ramon Sanromà, ha explicado que el descenso del crédito aportado por el ICF se debe a que han bajado tanto los préstamos directos -ha habido más amortizaciones que crédito nuevo- como los de mediación.

Sanromà ha asegurado que tras unos años en que el ICF se encargó de facilitar crédito a las empresas, especialmente a las pymes, para paliar las dificultades que tenían para acceder a él, ahora el crédito se ha reactivado y la entidad se centra en «complementar» el papel de la banca tradicional y en cubrir carencias que hay en el mercado.

«Hemos cubierto un rol anticíclico y ahora tenemos que iniciar un cambio de ciclo«, ha asegurado, y ha precisado que de los 694,7 millones aportados en 2015, un 70,1% supone nueva financiación y un 29,9% refinanciaciones de crédito facilitado por el ICF o bien por otras entidades.

De estos casi 695 millones, 286,7 millones corresponden a préstamos directos, 185 millones a avales, 207,5 millones a refinanciaciones y otros 15,6 millones a préstamos vía mediación.

En estos últimos, el ICF aporta el 100% de los recursos, aunque el préstamo se canaliza a través de bancos, de forma que el ICF asume un riesgo del 70% en la operación y el banco implicado el otro 30%.

El 97% de los destinatarios de toda esta financiación aportada por el ICF en 2015, que se concretó en un total de 2.140 operaciones de préstamos y avales, fueron pymes y emprendedores.

El Grupo ICF cerró 2015 con un resultado positivo de 8,6 millones de euros, es decir, un 8,86% más que en 2014, unas ganancias que, como es habitual, se destinarán íntegramente a reservas.

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