La consolidación del mercado de las telecomunicaciones está contribuyendo a crear operadores más fuertes, con mayor capacidad de inversión y mejor preparados para afrontar el crecimiento de la demanda digital y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Así lo destaca Gianluca Landolina, consejero delegado de la unidad de negocio Vertical Solutions de Cellnex, quien considera que el proceso vivido en Reino Unido marca el camino que seguirá buena parte de Europa durante los próximos años.
Según explica Landolina, la integración de Vodafone y Three permitirá desplegar una red más amplia y densa, con un incremento cercano al 30% en los puntos de presencia disponibles para los consumidores. Este nuevo escenario impulsará una competencia basada en la calidad de las redes y obligará a los operadores a continuar invirtiendo para mejorar cobertura, capacidad y servicios.
Además, las condiciones establecidas para la aprobación de la operación han favorecido nuevas inversiones en infraestructuras. La redistribución de espectro permitirá a otros operadores reforzar sus redes y desplegar nuevos emplazamientos, generando oportunidades adicionales para el conjunto del ecosistema de telecomunicaciones.
Cellnex ha consolidado acuerdos a largo plazo con algunos de los principales actores del mercado británico
Para Cellnex, este nuevo ciclo refuerza su papel como socio estratégico de los operadores. La compañía ha consolidado acuerdos a largo plazo con algunos de los principales actores del mercado británico, reforzando una relación basada en la confianza, la estabilidad y el desarrollo conjunto de infraestructuras digitales.
Landolina considera que las redes actuales deberán evolucionar para responder al fuerte crecimiento del tráfico de datos y a las nuevas necesidades tecnológicas. Entre los ámbitos con mayor potencial destaca la densificación urbana, la conectividad en interiores y el despliegue de nuevas infraestructuras que permitan soportar servicios cada vez más exigentes.
En este contexto, los importantes planes de inversión anunciados por los operadores británicos son una muestra del potencial de crecimiento que se abre para todo el sector. «Las redes actuales no están preparadas para el futuro», señala Landolina, quien considera que Europa necesitará seguir aumentando el esfuerzo inversor para mantener su competitividad digital.
De cara a los próximos años, el directivo apunta a la inteligencia artificial como uno de los grandes motores de transformación económica y tecnológica. A su juicio, la consolidación permitirá a los operadores obtener la rentabilidad necesaria para acometer las inversiones que requerirá esta nueva etapa.
«Nuestro papel es responder a esta demanda financiando redes simples, compartidas y potentes. Como socios de confianza del sector, estaremos preparados», concluye Landolina.


