Las distribuidoras eléctricas, en el foco por su alta rentabilidad

Las distribuidoras eléctricas, en el foco por su alta rentabilidad

11 enero, 2018
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Actualizado: 11 enero, 2018 11:28
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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, ha dado a conocer su informe económico-financiero de las principales empresas de distribución del sector eléctrico, es decir, Endesa Distribución Eléctrica, Iberdrola Distribución Eléctrica, Unión Fenosa Distribución, Hidrocantábrico Distribución Eléctrica y Viesgo Distribución Eléctrica.En su extenso análisis, dado a conocer este jueves, pone el foco en la generosa rentabilidad de estas distribuidoras, superior al 10% en todos los casos y en un momento en el que se están reduciendo los costes. Competencia «considera necesario de cara al siguiente periodo regulatorio que comenzará el 1 de enero de 2020, revisar la tasa de retribución financiera de la distribución de energía eléctrica mediante una metodología que la adecue al coste de los recursos propios y ajenos de las distribuidoras, que han evolucionado a la baja durante el actual periodo regulatorio».
El análisis se ha realizado sobre la situación de las distribuidoras, que representan el 90% del negocio total, a cierre de 2016. En ese período ha observado que estas distribuidoras tienen un activo total de, aproximadamente, 34.000 millones de euros. Asimismo, las inversiones anuales en inmovilizado material se mantienen en valores superiores a los 1.000 millones de euros durante el periodo, alcanzando los 1.160 millones de euros en 2016.

Reducción de empleo en un 9%, con una rentabilidad superior al 10% en todos los casos

El importe neto de la cifra de negocios se ha incrementado de 5.214 millones de euros en 2013 a 5.471 millones de euros en 2016 motivado, principalmente, por el incremento de los ingresos regulados de la distribución eléctrica. Por otra parte, destaca que estas empresas han reducido su personal en un 9%, pasando de 9.877 a 8.990 empleados. De igual forma, se ha producido un descenso significativo de los gastos de explotación durante el periodo 2013-2016, pasando de 1.348 a 1.139 millones de euros.
Además, se observa un incremento de la rentabilidad económica, así su ROI pasa del 6,57% en 2013 al 8,16% en 2016. La rentabilidad financiera se incrementa también durante el periodo pasando el ROE del 8,84% en 2013 al 12,32% en 2016, situándose todas las distribuidoras por encima del 10%.

Así han evolucionado los activos de las grandes distribuidoras eléctricas


Viesgo ha registrado el mayor crecimiento de activos entre las grandes distribuidoras, con un 20% más, hasta alcanzar los 1.064 millones en 2016. Endesa e Iberdrola han mantenido prácticamente estables los activos, aunque son los dos más grandes, con 13.761 y 12.812 millones, respectivamente.
Las compañías distribuidoras reciben una retribución reconocida que representa más del 90% del total de la actividad. Adicionalmente, la retribución de la actividad de distribución representa, aproximadamente, el 30% de los costes regulados del sistema eléctrico.
El informe de la CNMC compara la evolución de la posición financiera y el rendimiento para cada empresa entre 2013 y 2016 y analiza su situación económica-financiera, en términos de inversión, rentabilidad y apalancamiento. El periodo objeto de análisis es especialmente relevante porque permite observar el impacto en la posición financiera y el rendimiento de cada distribuidora de los cambios introducidos en el marco de la retribución de la actividad.

La tasa de retribución financiera alcanza el 6,503%

El marco retributivo actual establece una tasa de retribución financiera del 6,503%, que aplica sobre el valor neto de los activos en servicio a 31 de diciembre de 2014, valorados a coste de reposición. Adicionalmente, esta tasa aplica a los activos puestos en servicio desde el 1 de enero de 2015 valorados como la semisuma del valor auditado y el valor calculado aplicando los valores unitarios de inversión vigentes.
Por consiguiente, se considera necesario de cara al siguiente periodo regulatorio que comenzará el 1 de enero de 2020, revisar la tasa de retribución financiera de la distribución de energía eléctrica mediante una metodología que la adecue al coste de los recursos propios y ajenos de las distribuidoras, que han evolucionado a la baja durante el actual periodo regulatorio.

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