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Críticas a Évole por cargar contra quienes crean riqueza y empleo

Críticas a Évole por cargar contra quienes crean riqueza y empleo

22 febrero, 2016
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Actualizado: 22 febrero, 2016 0:00
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Jordi Évole, conductor de ‘Salvados’, cargó de ideología su programa contra el sector textil y el por qué fabrican en Asia. La campaña ha sido tacha de «discriminatoria» por mostrar una visión muy sesgada de la realidad. En el programa mostraban las condiciones laborales de las fábricas textiles de Camboya, naves en iluminadas, limpias, con condiciones dignas y un salario que dobla al de un funcionario, pero en su lugar se mostraba como si fueran esclavos y sin condiciones mínimas, con salarios muy bajos en comparación con lo que cuesta un jersey. «Cinco jerseys suponen un sueldo», llegaba a decir el presentador a una de las trabajadoras, que respondía: «Hacemos miles«. 

Pasó de puntillas que esta trabajadora cobra más del doble que un funcionario en Camboya. Su sueldo alcanza los 160 dólares al mes, frente a los 80 de un trabajador público. Asimismo, las empresas que trabajan en estas zonas exigen el cumplimiento estricto de una serie innumerable de condiciones a las contratas y subcontratas, que en caso de incumplimiento pierden el contrato.

Évole prefería cargar contra los empresarios y un mayor reparto de la riqueza -como si no lo estuvieran haciendo-. Una demagogia y sectarismo que ha sido duramente criticado por economistas. El proyecto ha sido tildado de «potencialmente xenófobo» por el profesor de CUNED Juan Manuel López Zafra. En su blog de El Confidencial, López Zafra exige que se muestre la etiqueta de las prendas de vestir, y con orgullo.

«Es fundamental que el consumidor esté informado de cuál es el proceso que lleva a que una empresa de este tipo venda con márgenes comerciales prendas que al consumidor le resultan atractivas y baratas. La información es básica en el proceso de elección del consumidor (…) la decisión de compra será posiblemente otra si sabemos que las prácticas de la empresa son inaceptables para la conciencia de cada uno», escribe.

En este sentido, recuerda algunos datos de PWC, Inditex cuenta con una plantilla en España de 45.000 personas, con los indirectos, da trabajo a un total de 95.000 personas. A nivel mundial, Inditex tiene 145.000 empleados. Pese a los «años más duros de la crisis», «Inditex ha aumentado su plantilla en España en más de 8.500 personas», ha afirmado, y entre octubre de 2014 y noviembre de 2015, la plantilla se ha incrementado en 3.000 personas en España, 13.000 en todo el mundo.

«El empleo es mayoritariamente femenino -un 78% de la plantilla son mujeres-, mucho en tiempo parcial que permite compaginar el trabajo con los estudios, pero con contratación indefinida para ocho de cada 10 mujeres (por siete de cada 10 hombres)», ha señalado, al tiempo que indica que la empresa textil crea «producción de proximidad», es decir, riqueza en el entorno donde desarrolla su actividad. Asimismo, apunta un dato: el 60% de la producción se hace en España, Portugal y Marruecos.

Pero todos estos datos no se ofrecieron en el ‘Salvados’ de Évole, quien prefirió centrar su sesgo en la producción en Camboya. López Zafra recuerda la memoria de Inditex 2014: Cuenta con «1.625 proveedores activos que tienen la obligación de dar de alta todas las fábricas en las que producen (casi 5.400), con el compromiso de permitir a Inditex verificar la producción y las condiciones laborales».

«La trazabilidad del producto es pues una característica no solo existente sino perseguida por la empresa», afirma y lo constanta con la página 39 de dicha memoria. «La trazabilidad está auditada por distintas firmas. Esa misma cuestión preocupó a la periodista Deirdre O’Shaughnessy para el caso de sus marcas favoritas; se marchó a Camboya esperando bajar al infierno de los proveedores de Primark y se encontró con fábricas ventiladas que pagan salarios de 170 dólares a sus trabajadores frente a los 80 dólares de salario de un trabajador de la hostelería o de otro de la agricultura, coincidentes con el salario medio del país. Un profesor en Camboya cobra alrededor de 160 dólares». No solo están en condiciones buenas de trabajo, sino que cobran más del doble que un funcionario. Además, «genera valor y ahorro: desde su salida a bolsa, allá por mayo de 2001, sus miles de accionistas han multiplicado por 7 el valor de sus ahorros; esa es la misma proporción que los venezolanos verán perder su poder adquisitivo solo en este año».

El Club de los Viernes, un ‘act tank’ liberal, ha retratado a Évole en un tuit. «Cuando es tu amigo evo no es explotación no? No podía ser mas fácil dejarte retratado», adjuntando la noticia del decreto que permite trabajar a los menores a partir de 10 años. Asimismo, otra de las ramas de esta plataforma apartidista indica: «Jordi, tu EVOlución hacia las repúblicas Bolivarianas es espectacular. ¿Ya tienes el carnet de Podemos? La nueva casta», en referencia al anterior tuit.

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