PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, en la Junta de Accionistas de 2018Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

El pánico a las filtraciones de sus empleados sacude a Iberdrola en pleno caso Villarejo

Las informaciones de la contratación por parte del presidente de Iberdrola al comisario entonces en activo Miguel Villarejo se suceden y la eléctrica reacciona amedrentando a sus trabajadores y avisándoles por medio de un comunicado interno de las graves consecuencias que tendrían para ellos la filtración de información confidencial de la multinacional eléctrica.

PUBLICIDAD

Casi 33.000 empleados de Iberdrola descubieron este martes cuando se sentaron delante de su ordenar un sopresivo comunicado interno. Segú informa El Confidencial, la compañía, en ese correo, advertia sobre el estricto uso de la información confidencial de la empresa e instaba a la firma de un documento que compromete, bajo aviso de consecuencias civiles o penales, a no compartir ningún dato relativo a contratos, pedidos de compra, facturas, pagos y cobros relativos a proveedores.

Esta nueva obligación de los empleados de Iberdrola de «extrema vigilancia en la custodia de la información confidencial» se produce en un momento donde se ha intensificado la presión informativa sobre su presidente, con la publicación de El Confidencial y Moncloa.com de los encargos que la compañía hizo al comisario José Manuel Villarejo para espiar a jueces, ecologistas y competidores.

Según el mismo medio digital, el pasado jueves Iberdrola ya remitió a la plantilla otro comunicado, mediante la Unidad de Cumplimento, en el que se animaba a denunciar cualquier irregularidad para aplicar hasta el fondo el código ético del grupo.

PUBLICIDAD

Según El Confidencial, el enunciado era ‘No podíamos decírtelo de otra manera’, «enviado en un sobre de cartón a sus empleados en el que incluye un folio aparentemente en blanco y un bolígrafo de tinta invisible con funciones de linterna. Dentro, otro papel indica que utilicen la luz del bolígrafo para leer el mensaje. Al encenderlo, se puede leer el recado: “Aunque no nos veas, estamos aquí».

Los trabajadores, según el mismo medio, consideran estas comunicaciones de Iberdrola, como una amenaza velada.

Para Iberdrola, simplemente, es un recordatorio para conseguir que todos los miembros de la empresa cumplan de forma estricta los códigos éticos y evitar cualquier conducta anómala que afecte a la reputación del grupo. Por ello, incluyen otra hoja en la que se les recuerda que, “ante cualquier irregularidad, puedes contar con nosotros siempre que lo necesites. Aunque no nos veas, estamos aquí”, apunta desde El Confidencial.

Iberdrola recuerda igualmente que los trabajadores disponen del buzón ético, donde «estamos siempre disponibles para que puedas comunicarnos cualquier duda o irregularidad que detectes” y les asegura que cualquier denuncia será siempre confidencial. “Garantizamos que tu participación será 100% anónima”, subraya la compañía para animar a la plantilla a denunciar cualquier comportamiento que pudiera ser contraproducente para el grupo.

PUBLICIDAD

Lo que no se sabe si algún trabajador ha denunciado alguna vez internamente el comportamiento poco ético de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán y el comisario Villarejo, así como todos los contratos firmados y los servicios bien pagados.

Eso sí, Iberdrola se felicota del buen funcionamiento de ese buzón, «con más de 850 comunicaciones en España” desde su puesta en funcionamiento.

Iberdrola puso ese buzón en funcionamiento en 2012, cuando se vio afectada por una ola de corrupción que incluso acarreó una sanción del banco Mundial.

Iberdrola presume que ha sido siempre tajante con los presuntos fraudes cometidos por sus empleados y directivos, aunque desde hace casi 20 años ha contado con los servicios del excomisario Villarejo, que hasta el año 2017 fue un policía en activo, y por tanto, con la consideración de funcionario público y la incompatibilidad de trabajar para una empresa privada, más si pone los recursos del Estado al servicio de intereses particulares de dudosa legalidad.