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Antonio Llardén, presidente de Enagás.

Enagás ratifica su compromiso de dividendo hasta 2026 pese a la COVID-19

En el primer semestre, Enagás ganó 236,3 millones gracias al control de gastos y resultados no recurrentes y pese a la caída de la demanda provocada por el confinamiento y la hibernación de la economía

Enagás mantiene su compromiso de dividendo hasta 2026 y sus objetivos de beneficio para 2020 tras los test de estrés realizados por la compañía en un contexto de alta incertidumbre y volatilidad como el de la covid-19, ha informado su presidente, Antonio Llardén.

Así, Enagás mantiene su previsión de ganar este año 440 millones de euros, frente a los 422,6 que obtuvo en 2020, y su compromiso de elevar el dividendo un 5 % en 2020 (1,68 euros), el 1 % en 2021, 2022 y 2023, y mantenerlo en al menos 1,74 euros entre 2024 y 2026.

En el primer semestre, Enagás ganó 236,3 millones gracias al control de gastos y resultados no recurrentes y pese a la caída de la demanda provocada por la covid-19.

“Hemos resistido bien en la primera fase de la pandemia. Los resultados del primer semestre reflejan esa resistencia”, ha subrayado Llardén durante la presentación de las cuentas a analistas.

El ejecutivo ha atribuido esta fortaleza al “riguroso plan de contingencia” puesto en marcha por la compañía incluso antes de que se declarara el estado de alarma y que “ha sido y está siendo muy efectivo. Gracias a su implantación, el sistema gasista funciona con total normalidad”.

Ha añadido que aunque la actual coyuntura obliga a ser “muy prudentes” en cuanto a proyecciones a futuro, en el segundo trimestre realizaron un test de deterioro de sus principales inversiones que concluyó que no es necesario realizar ninguna corrección en el valor de las inversiones en balance.

Los resultados de los test “nos permiten considerar que podemos mantener nuestros objetivos y compromisos” (…). La alta predictibilidad de nuestros flujos de caja y nuestra sólida estructura de balance presentan la holgura suficiente para asegurar el compromiso con nuestra política de dividendo y continuar creciendo de forma sostenible”, ha aseverado.

Además, la compañía ha intensificado su plan de control y ahorro en gastos generales “evitando todo lo que no sea imprescindible para la continuidad del negocios y para el mantenimiento de la actividad y del empleo”.

LA DEMANDA DE GAS CERRARÁ EL AÑO CON CAÍDA DEL 10 %

En paralelo, ha confiado en que la recuperación de la demanda que se inició a finales de mayo se consolide en el segundo semestre, síntoma de que el tejido empresarial se está recuperando.

En el primer semestre, la demanda total de gas cayó el 11,3 % respecto al mismo periodo de 2019, con un retroceso del 9 % en el caso de la demanda convencional (hogares e industria) y del 19,7 % en la correspondiente a generación de electricidad.

En lo que se refiere al consumo convencional, se tocó suelo a finales de abril, con una caída del 24 %, en tanto que ahora está el 7 % por debajo de la de hace un año.

“De aquí a final de año, pensamos que la demanda convencional puede ir evolucionando poco a poco hacia total normalidad, no obstante, por prudencia hemos hecho todas nuestras previsiones con la idea de una caída de demanda total del 10 % en el año para ser más conservadores”, ha explicado Llardén.

El ejecutivo ha insistido en que la demanda de gas está creciendo en todos los sectores, excepto en el de servicios y ha calificado de “muy normales” las actuales cifras de demanda ya que el año pasado fue “excepcional”.

“Somos optimistas y con toda la prudencia, creo que la demanda de gas industrial y todo lo que se deriva de ella está en muy buena dirección”, ha asegurado el presidente de Enagás.