Evo Morales premia a Repsol y castiga a Abertis

Evo Morales premia a Repsol y castiga a Abertis

20 octubre, 2016
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Actualizado: 20 octubre, 2016 10:00
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El presidente de Bolivia, Evo Morales, está encantado con Repsol, todo lo contrario que con Abertis, a la que expropió y a la que reclama 73 millones de dólares porque no se plegó, como la petrolera de Brufau, a sus intereses.

Para el líder bolivariano, que mantiene excelentes relaciones con la Venezuela de Maduro o la Cuba de Castro, que el que el presidente de Repsol, Antonio Brufau, visite Bolivia es todo un acontecimiento para el país andino.

En la inauguración de una nueva sede de la Procuraduría General del Estado en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, Morales sostuvo que «la próxima semana está llegando el presidente de Repsol» para firmar un acuerdo de largo aliento para que la empresa española «siga prestando servicios» en Bolivia.

Morales señala que Brufau tiene mucho conocimiento sobre hidrocarburos. Desconoce la ruinosa compra de Talisman

Resaltó el trabajo que la petrolera española efectúa en Bolivia y aseguró que es «una empresa que tiene mucho conocimiento sobre hidrocarburos». Lo que parece ignorar el líder bolivariano, que intentó reformar unilitaralmente  la constitución de su país para perpetuarse en el poder, es que los conocimientos del mercado de petróleo de Andoni Brufau, y su delfín Josu Jon Imaz, expresidente del PNV y reconocido nacionalista radical,  llevaron a Repsol a comprar Talisman en el ciclo alto del precio del crudo, pagando 13.000 millones de euros, que endeudaron a la petrolera española hasta los límites de reducir un 20% su dividendo, despedir a 1.500 trabajadores, la mitad de ellos en España, perder 1.200 millones en sólo un año y poner en juego su solvencia financiaera ante las agencias de calificación de riesgo. Todo un logro en apenas 12 meses.

Lo que recibe el presidente bolivariano de Repsol es el secreto mejor guardado al otro lado del Atlántivo, pero Morales está encantado con la petrolera española. Hizo estas declaraciones tras referirse a la nacionalización en 2013 de la empresa de gestión de aeropuertos Sabsa, caso que se está resolviendo en un arbitraje planteado contra el Estado boliviano por la empresa española Abertis, que administraba la firma expropiada.

El procurador general del Estado, Héctor Arce, dijo ayer que la defensa del arbitraje concluyó satisfactoriamente y el Estado boliviano aportó pruebas suficientes para demostrar que los daños por el incumplimiento de contratos y la mala gestión de Abertis ascienden a 73 millones de dólares.

Fue en este contexto que Morales puso de ejemplo a Repsol para argumentar que no todas las empresas españolas tienen problemas en su relación con el Estado boliviano y mucho menos las que se pliegan a sus deseos.

Arce defendió hoy la importancia de la creación de la Procuraduría, que en Bolivia sólo existe desde 2009 tras la aprobación de una nueva Constitución, mientras que, según dijo, en otros países vecinos como Argentina, Chile o Venezuela tiene más de un siglo de historia.

Para Morales, esto es una muestra de que a los gobernantes bolivianos no les importaba el país ni su patrimonio, ya que la Procuraduría es una institución «para defender al Estado».

El procurador pidió disculpas al embajador español, Ángel Vázquez, presente en el acto, por usar una empresa hispana para ejemplificar a las firmas extranjeras que no cumplieron con las inversiones comprometidas en Bolivia.

«No sabe la alegría que se siente cuando una empresa como Abertis, que ha actuado mal, que no ha invertido, que no ha hecho lo que tenía que hacer, por fin se ha ido», dijo Arce.

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