Francisco González, desatado en la presentación de resultados del BBVA

Francisco González, desatado en la presentación de resultados del BBVA

01 febrero, 2018
|
Actualizado: 01 febrero, 2018 15:33
|

Francisco González no ha dejado títire con cabeza en la presentación de resultados del BBVA. Habló, y no bien de Bankia, del PSOE, de la corrupción del PP, sin nombrarla, de su competidor el Santander y expresó muy poco entusiasmo sobre De Guindos y su candidatura al BCE. También dijo que aconsejó a Trump que hacer en Venezuela en Davos. Eso sí, nada de autocrítica. El BBVA es perfecto.

El presidente de BBVA, Francisco González, no ha hecho hoy autocrítica sobre el hecho de que su rival el Banco Santander comprará el Popular, sino todo lo contrario. Ha afirmado que el grupo estudia las oportunidades que surgen, pero en este momento no le interesan los bancos tradicionales y está encantado de no haber comprado el Popular, en una clara crítica a la estrategia de su mayor rival, la presidenta del Bancio Santander, un banco, por cierto, que no hace más que distanciarse del BBVA.

Si así lo hubieran hecho, ha considerado, hoy en día BBVA tendría un problema, y echando la vista atrás también ha opinado que hoy «probablemente» BBVA tampoco compraría CatalunyaCaixa, entidad que se adjudicó en subasta por un euro.

«Las cosas han cambiado mucho en cinco años», en alusión a la deriva soberanista de Cataluña y sus consecuencias sobre el negocio bancario, pero aún así, «estamos muy contentos».

Preguntado expresamente durante la rueda de prensa de presentación de resultados por una posible fusión de BBVA y Bankia, el banquero ha asegurado que a él nadie le ha llamado y ha opinado que el Estado aún tiene que salir del capital de la entidad.

No se recuperarán las ayudas de Bankia

Para ello, ha recomendado ser realistas y privatizar Bankia cuando convenga, sin intentar recuperar algo que no va a ser posible y dejar a un lado los horizontes temporales -de que hay que vender antes de que acabe 2019-

También ha insistido en que BBVA es más exigente que sus competidores en cuanto a la generación de valor de cada operación de compra que se le plantea.

Respecto a las fusiones transfronterizas, ha coincidido con la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, en que las autoridades animan pero la realidad es que aún queda mucho para avanzar en la unión bancaria.

Sin embargo, ha vaticinado que acabará habiendo fusiones en todo el mundo porque a veces es la vía más rápida cuando la banca se enfrenta a gigantes como Alibaba, Amazon o Facebook y «claramente no hay espacio para todos» y «la regulación marcará la diferencia».

En cuanto a la situación en España, ha lamentado que solo se hable de Cataluña y nadie se ocupe de cambiar el modelo productivo, darle futuro a los españoles y mejorar la educación para entrenar a los que no tienen las facultades que ahora demanda la sociedad. También ha criticado duramente la corrupción, señalando que es gravísima: “Nunca me ha gustado la relación de políticos y empresarios. En este país se ha visto una corrupción brutal. Cosas muy graves. Cualquier cosa de éstas en otro país hubiera acabado con todos en la cárcel, y no ha pasado. El político que haga su trabajo, nosotros el nuestro, y que gane el mejor. No que gane el que paga una cena o una comisión. Eso destruye la sociedad”. Eso sí, sin nombrar en ningún momento al PP, partido al que debe buena parte de su carrera como banquero tras nombrarlo Aznar en 1996 presidente de Argentaria.

De Guindos, correcto sin más

El presidente del BBVA, Francisco González, cree que sería un «orgullo» que un español llegara a la vicepresidencia del BCE y, aunque se trata de un puesto técnico, valora la experiencia política del ministro de Economía, Luis de Guindos, si acaba siendo el candidato.

El hecho de que un ministro deje su cartera y pase inmediatamente a un puesto de este tipo podría resultar un inconveniente, según algunos expertos, pero Francisco González cree que «eso no es relevante» pues se trata de un puesto técnico.

En cualquier caso, ha añadido, para una candidatura así la experiencia política del ministro puede ser importante y ha mostrado su deseo de que «esta vez salga bien».

Sin embargo, a diferencia de la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, o el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, que ha ensalzado la labor del ministro De Guindos, el máximo ejecutivo de BBVA se ha limitado a citar su experiencia política, sin calificativos.

Doble palo al PSOE

El PSOE se ha llevado hoy un doble palo del presidente del BBVA. Uno por la actuación de Zapatero y Sacyr en 2004. El otro, por el impuesto a la banca para pagar las pensiones.

El banquero, que llegó a Argentaria a propuesta del Gobierno de José María Aznar y desde allí, tras la fusión con el BBV, llegó a la presidencia del BBVA, ha insistido en que el grupo ha acreditado que es «un banco serio y sólido».

Y ha recordado que la entidad ha tenido «momentos duros», por ejemplo, cuando una compañía constructora «muy pequeña», -en alusión a Sacyr- pero «apoyada por el Gobierno de turno» -el de José Luis Rodríguez Zapatero- quiso hacerse con el banco.

Si eso no se hubiese evitado, el grupo hoy sería muy distinto, ha opinado, de ahí su idea de que la entidad no se deja achantar, «o mejor dicho doblegar» ante el poder político.

Sobre el PSOE también añadió que es ya «muy mayor para escuchar» propuestas como la del impuesto a la banca que proponen los socialistas.

Francisco González señaló también que esa propuesta del PSOE le recuerda más a Bolivia que a Europa.

Sucesión en el BBVA

«El día que me vaya será triste para mí, pero de orgullo por todo lo que queda detrás», ha añadido en respuesta a una de las primeras preguntas de la presentación de resultados.

Y a renglón seguido ha insistido en que su relevo no será una sorpresa, dando a entender que se apostará por alguien de la casa, al tener «un equipo francamente fabuloso». Y aqui tampoco se libró el Banco Popular: “Viendo lo que se ha visto en Popular, que importante es hacer bien una sucesión”. Pero no personalizó en nadie, ni en Ángel Ron o Emilio Saracho.

Sobre la posibilidad de que tras su retiro mantenga algún puesto en BBVA, aunque simbólico, ha opinado que si el consejo de administración decide nombrarle presidente de honor, imagina que le gustaría, pero su intención es irse y dejar paso a los que vienen. Se trata, ha explicado, de no interferir y dejar de reinar cuando uno ha sido madre.

Consejos a Trump sobre Venezuela

Ni siquiera Donald Trump se libró este miércoles de Francisco González. El presidente del BBVA, Francisco González, ha considerado hoy que la situación actual de Venezuela es una «tragedia», pero aún así confía en que pueda haber elecciones libres en el país, que ha recordado, es «muy rico».

Y sobre esto, ha dicho que durante su visita al Foro Económico Mundial en la localidad suiza de Davos advirtió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que «Venezuela no es Cuba».

Si se descarrila puede tener consecuencias importantes y negativas para el resto del mundo, ha vaticinado el banquero, que, no obstante, ha mostrado la intención del BBVA de seguir presente en Venezuela.

«No queremos irnos», ha añadido en el turno de preguntas de la rueda de prensa de presentación de resultados, al tiempo que auguraba que «algo va a pasar» en el país porque la situación no es sostenible.

Además de Venezuela, el presidente del BBVA ha dado a entender que durante su encuentro con Trump, una persona a la que conoce desde hace más de 30 años y a la que ha considerado «compleja», también hablaron sobre México.

Las negociaciones sobre el acuerdo comercial entre México y Estados Unidos, el llamado NAFTA, con más de 500.000 millones de dólares (401.377 millones de euros) por año en transacciones, el banquero considera que sería «muy negativo» para EEUU si se produjera una vuelta atrás.

Aún así cree que lo importante son las elecciones en México

 

Noticias Relacionadas: