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El Gobierno vuelve a sembrar malestar en los fotovoltaicos

El Gobierno vuelve a sembrar malestar en los fotovoltaicos

25 mayo, 2017
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Actualizado: 25 mayo, 2017 11:50
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El Gobierno de Mariano Rajoy volverá a realizar una segunda subasta de energía renovable con el requisito de eficiencia de costes, dejando prácticamente fuera a la energía fotovoltaica.

En la nueva subasta sólo podrán participar tecnología eólica y fotovoltaica, según ha afirmado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Se adjudicarán un total de 3.000 MW. No obstante, de nuevo la fotovoltaica ha vuelto a mostrar sus discrepancias en esta nueva polémica subasta. La Asociación Nacional de Productores Fotovoltaicos, Anpier, que agrupa a 5.000 socios que son pequeños productores e inversores, ha dicho que esta nueva subasta es «más de lo mismo«. Su presidente, Miguel Ángel Martínez-Aroca, ha expresado, en declaraciones a Efe, sus sospechas de que se intente «beneficiar» con esta convocatoria a alguna compañía grande que no se adjudicara potencia en la anterior puja.

La Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que representa a empresas que suponen aproximadamente más del 85 % de la actividad del sector en España, también ve positivo que se convoque una nueva subasta, aunque cree que hay que reformar su diseño para que sea «verdaderamente competitiva» y para abaratar los precios al consumidor. Por eso, esta asociación, que recurrió ante el Tribunal Supremo la normativa de la anterior, reclama una reducción en el suelo del descuento máximo y un modelo en el que cada agente interesado oferte un precio por kilovatio hora para que el más competitivo reciba la remuneración ofertada.

La Asociación Empresarial Eólica (AEE), por su parte, representa a más del 90% del sector en España y ha considerado el anuncio como una «buena noticia para todo el sector» de las renovables.

Rajoy, que ha inaugurado unas jornadas de dos días para recabar aportaciones para elaborar la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética, ha explicado que ya se han iniciado los trámites para poner en marcha esta nueva puja y, de hecho, el Ministerio de Industria y Energía tiene ya un borrador de real decreto.

Ha añadido que el Gobierno espera que, al igual que ocurrió en la subasta celebrada la semana pasada, que se saldó sin primas a la inversión por los descuentos máximos ofrecidos por los adjudicatarios, no tenga «coste añadido para el consumidor».

Según ha explicado el Ministerio de Energía, dirigido por Álvaro Nadal, en la nueva subasta sólo podrán participar proyectos eólicos y fotovoltaicos, y la adjudicación se hará a las que sean más eficientes en costes.

El borrador de real decreto, que será tramitado con carácter de urgencia, indica que esta nueva subasta se celebra por el reducido plazo que hay para alcanzar los objetivos comunitarios de que en 2020 el 20% del suministro venga a través de fuentes renovables, así como por el importante volumen de potencia ofertada que no se pudo adjudicar potencia en la pasada subasta del 17 de mayo, donde hubo peticiones por el triple de los 3.000 MW repartidos.

Además, explica que ha decidido centrar la convocatoria en las tecnologías eólica y fotovoltaica porque el volumen de potencia que se quedó fuera de la adjudicación es susceptible de ponerse en marcha y obtener megavatios en la puja les aseguraría un marco retributivo que les facilitaría la obtención de financiación.

El resto de las tecnologías, entre las que se encuentra la biomasa, el volumen que quedó fuera de las adjudicaciones es más pequeño, según se indica en el borrador de real decreto para convocar esta subasta, que será la tercera que celebre el Gobierno después de la moratoria que aprobó a principios de 2013 a la concesión de ayudas a nuevas plantas de renovables.

En la primera, que tuvo lugar en enero de 2016, se adjudicaron 700 MW (500 MW de eólica y 200 MW de megavatios), mientras que la segunda que se ha celebrado el 17 de mayo de este año y en la que no había cupos por tecnologías repartió 3.000 MW.

Los proyectos de energía eólica acapararon la mayor parte de los megavatios por los que se pujó, al obtener 2.979 MW del total, frente al poco más de un megavatio que lograron los de fotovoltaica y los 20 MW que fueron a parar a otras tecnologías de generación renovable.

Aunque la industria fotovoltaica expresó su descontento con la regulación de la subasta, que establecía como método para deshacer los empates el mayor número de horas de funcionamiento de la instalación, lo que favorece a las eólicas, el Ministerio en su borrador de real decreto dice que, dado que el procedimiento de la subasta «ha sido muy satisfactorio», en la nueva se seguirá «el mismo procedimiento y las mismas reglas«.

Energía pretende con esta subasta avanzar en la consecución de los objetivos de sostenibilidad medioambiental para 2020 y, de hecho, cuando estén en funcionamiento los 3.000 MW adjudicados en la del 17 de mayo, lo que tiene que hacerse antes de 2020, la potencia renovable instalada en España se incrementará en un 10 %.

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