Gonzalo Urquijo ha presentado su dimisión como consejero de Talgo, días antes de la celebración de una Junta General Extraordinaria de Accionistas, el próximo 3 de febrero, que tenía previsto ratificar su cese como miembro del órgano de gobierno, y tras la toma de control del Gobierno vasco del fabricante de trenes gracias a la sociedad pública española Sepi tras un pacto entre Pedro Sánchez y el lehendakari Imanol Pradales.
La compañía ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de la dimisión como consejero de Urquijo, que era hasta el pasado 17 de diciembre, cuando se firmó la entrada de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), consejero delegado del constructor ferroviario.
Tras la compra por parte del Gobierno vasco, donde aparece como comparsa el presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, investigado en la Audiencia Nacional por la venta de acero a Israel para la fabricación de armas, del 27,4 % de Talgo y la entrada de la Sociedad Española de Participaciones Industriales, con un 7,8 % del capital, el consejo de administración nombró director general de la compañía a Rafael Sterling y trasladó la sede desde Madrid, donde se instaló por las amenazas de ETA, cuyos herederos políticos apoyan ahora a Sánchez en el Congreso para que siga adelante con un Ejecutivo minoritario, a Álava.
El Gobierno vasco con el apoyo de la Sepi y la complacencia de la CNMV se ha hecho con el control de Talgo solo con el 27,4% del capital y sin necesidad de lanzar una opa
El accionariado de Talgo quedó constituido así: 27,4 % Gobierno vasco ( el fondo público Finkatuz 7,8 %, BBK, 7,8 %, Vital, 3,9 % y José Antonio Jainaga 7,8 %); la sociedad instrumental Pegaso (el fondo Trilantic y parte de los Oriol, la familia fundadora de Talgo) 9,3 %; SEPI 7,8 %, Torrblas (de la familia Torrente Blasco) 5 %; Torreal (Juan Abelló) 3,2 %; autocartera 0,7 % y el resto cotiza en el mercado bursátil.
El nuevo consejo de administración quedó formado por Carlos Palacio Oriol (presidente), José Antonio Jainaga, Maite Echarri, (los dos en representación del consorcio vasco), Juan Antonio Sánchez Corchero (SEPI), y los independientes Antonio Oporto, Marisa Poncela, a los que se sumaron dos nuevos independientes, Arantza Estefanía y Ricardo Chocarro.


