KKR y la banca toman el control de Abengoa

KKR y la banca toman el control de Abengoa

06 agosto, 2020
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Actualizado: 06 agosto, 2020 19:16
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El grupo energético y tecnológico Abengoa ha logrado cerrar este jueves el acuerdo de reestructuración de su deuda y solventar los problemas de liquidez que arrastraba en los últimos meses y que ponían en juego su viabilidad, pero a cambio la compañía pasará a estar controlada por los bancos y el fondo KKR.

Abengoa anunció a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el pacto alcanzado con sus principales acreedores y el inicio de un periodo de adhesiones para que el resto se sume a la reestructuración, un proceso que concluirá en diciembre, cuando buena parte de ellos entren en el capital del grupo.

La participación de cada acreedor está aún por determinar, pero según fuentes próximas a las negociaciones consultadas por Efe, Santander, Bankia y Crédit Agricole se convertirán en accionistas de referencia, al igual que el fondo KKR; el resto del capital podría repartirse entre CaixaBank, BBVA y Bankinter, entre otros.

El plan de reestructuración de Abengoa pasa por cuatro puntos: la financiación con apoyo del ICO, la concesión de avales, el acuerdo con sus proveedores y acreedores, y la modificación de las condiciones de sus bonos.

UN PRÉSTAMO CON AVAL PÚBLICO DE HASTA 250 MILLONES

Abengoa Abenewco 1, que es la sociedad cabecera de todos los negocios del grupo, recibirá un préstamo a 5 años de hasta 230 millones con la garantía del Estado a través del ICO. Hasta el momento tiene comprometidos 203 millones, pero la compañía aspira a llegar a los 230 millones. La duda está si conseguirá que Sabadell y Unicaja Banco, hasta el momento reacios a participar, lo hagan.

Y a esos 230 millones se sumarán previsiblemente 20 millones que aportará la Junta de Andalucía, con lo que alcanzará los 250 millones que buscaba desde hace meses.

Además, ha firmado una línea de avales revolving a 5 años de hasta 126,4 millones, ampliable hasta 300 millones, para financiar las necesidades de contratación y ejecución prevista hasta finales de 2021 y que cuentan con la cobertura de CESCE.

La comisión de estas líneas de avales permitirá también a la banca hacerse con hasta el 3,52 % del capital social de Abenewco 1.

QUITA DE HASTA EL 50 % A LA DEUDA

Por otro lado, la compañía ha firmado la reestructuración de su deuda con «un grupo de inversores» y acreedores que participan en la deuda financiera que ya tenía y al que se han sumado las entidades financieras que han participado en la nueva línea de liquidez.

Los términos principales de la reestructuración incluyen una quita del 50 % a la deuda con sus acreedores o, en su defecto, el canje de ese 50 % por un nuevo instrumento que se convertirá en diciembre en capital, con un máximo del 0,10 % del capital de la sociedad, unas «acciones privilegiadas».

Y es que esos títulos darán derecho a recibir un dividendo mínimo anual del 3,5 % sobre el importe de la financiación durante un periodo máximo de 10 años, además de que serán acciones que prevalecerán frente al resto en caso de liquidación.

La reestructuración incluye una comisión que permite a los bancos optar a recibir hasta un máximo del 5,49 % del capital social de Abenewco 1 en acciones ordinarias.

Por otro lado, se crea un tramo contingente de hasta 50 millones para financiar la potencial ejecución de la garantía que por ese importe se concederá al Banco Santander, para cubrir parte de un bono convertible anterior (A3T).

La reestructuración está prevista que termine en diciembre, cuando el nuevo instrumento que se ofrece a los acreedores se convierta en capital, y será entonces cuando se produzca la ruptura del grupo económico actual encabezado por Abengoa.

A partir de entonces, Abengoa quedará con una participación minoritaria, del 3,52 %, que luego quedará diluida en el 2,70 %, en Abenewco 1, que pasará a ser la sociedad dominante del grupo y estará participada mayoritariamente por los acreedores tras la conversión de los instrumentos de deuda.

Como parte esencial del acuerdo firmado este jueves, se deberá reestructurar la deuda con proveedores mediante el canje voluntario de esas deudas por una participación en un préstamo sindicado.

La reestructuración no es suficiente para que Abengoa esquive su disolución y por ello necesita que se sume más de un 95 % del pasivo de la sociedad a la propuesta de convertir una deuda de 153 millones de euros en préstamos participativos.

Con ese propósito abre un periodo de adhesión al acuerdo que se extiende hasta el próximo 11 de septiembre.

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