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La CNMC critica a Nadal por no cumplir los requisitos de la UE en la subasta de interrumpibilidad

La CNMC critica a Nadal por no cumplir los requisitos de la UE en la subasta de interrumpibilidad

19 abril, 2018
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Actualizado: 19 abril, 2018 8:23
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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, ha cargado contra la propuesta del Ministerio de Energía, dirigido por Álvaro Nadal, sobre la nueva subasta de interrumpibilidad para los últimos siete meses del año. Tres grandes industrias llevan al Gobierno ante el Supremo.

Las subastas de interrumpibilidad es el montante económico que reciben las grandes empresas, la mayoría industriales, que ofrecen desconectarse de la red en caso de emergencia, y que cuesta unos 20 euros anuales al consumidor. Desde que se puso en marcha este mecanismo, los usuarios han pagado ya más de 1.500 millones de euros, siendo Alcoa, el gigante del Aluminio, la más beneficiada.

Según las conclusiones del informe, Competencia ha instado a Energía a revisar el mecanismo de interrumpibilidad y de capacidad «lo antes posible». Asimismo, ha considerado que el «operador del sistema debería desarrollar una metodología de necesidades de cobertura, en lugar de introducir la consideración del volumen de interrumpibilidad como un dato de partida en el análisis de cobertura».

Solo dos modificaciones, ni rastro de las promesas realizadas

También ha aconsejado «simplificar el diseño de las subastas y aumentar la presión competitiva en la subasta de 90MW, bien desagregando el producto, bien permitiendo agregaciones de los proveedores de 5MW».

Por otro lado, ha valorado positivamente los criterios de activación económica para que se haga mayor uso del mecanismo, reduciéndose los costes del servicio.

Por otro lado y sobre la exclusión transitoria de las centrales hidráulicas del ámbito de aplicación del servicio de disponibilidad, la CNMC ha considerado «oportuno abordar una revisión completa del servicio de disponibilidad, evitando medidas parciales y/o transitorias que limiten en el tiempo revisiones que reclaman permanencia (si bien por razones distintas de las aducidas en la propuesta objeto del presente informe) o excluyan o preserven de dicha revisión a otras tecnologías de generación que, en lo concerniente al servicio de disponibilidad, la ameritan igualmente.

Según Competencia, la subasta debe planificarse de enero a diciembre, y no dividida en dos períodos, como se realiza actualmente -enero a mayo y junio a diciembre-. Y es que, Energía tenía que haber tomado en cuenta el cambio de la normativa europea, que entra en vigor a finales de este mismo año.

Asimismo, según el informe, Competencia no ve realizadas «ninguna» de las promesas en la reforma regulatoria, y en la que se introducen solo dos modificaciones reseñables, como la sustitución del producto de 90 megavatios (MW) por un producto nuevo de 40 MW para aumentar el número de empresas en la subasta; y la exigencia a las empresas que participen de no tener deudas con el servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad en los cuatro años naturales anteriores a la temporada en la que desea participar.

El coste de las subastas supera con creces al de otras operaciones similares realizadas por las eléctricas

El Gobierno aún está negociando con la UE los cambios con la subasta de interrumpibilidad para adecuarla a la normativa europea. Asimismo, también critica los elevados costes de estas subastas, que superan con creces los realizados por las eléctricas. En concreto, casi 6,5 veces más que el coste máximo, hasta alcanzar los 1,3 millones de euros en 2015, o el doble respecto a las subastas de años anteriores, entre 500.000 y 600.000 euros, frente a los 75.000 y 205.000 euros que cuestan las subastas eléctricas y gasistas celebradas en España, de entre 75.000 y 205.000 euros.

La interrumpibilidad es un sistema de subastas que permite que las empresas que consumen más electricidad reciban una retribución a cambio de su disponibilidad para desconectarse de la red eléctrica en casos de emergencia para el suministro de una determinada zona que podría afectar a todo el país.No obstante, el ministerio publicó en noviembre pasado una orden para que la interrumpibilidad pudiera ser usada no sólo como un mecanismo de ajuste del sistema cuando falta potencia, sino también como herramienta para la contención del precio de la electricidad.

En los dos primeros meses de 2018, la interrumpibilidad se utilizó en 27 ocasiones por motivos económicos, según indicó en marzo el secretario de Estado de Energía, Daniel Navia.

En la subasta que se hizo para el periodo del 1 de enero al 31 de mayo de 2018, se adjudicaron un total de 384 lotes de potencia interrumpible a 117 pujadores de los 128 que se presentaron. El precio medio de asignación fue de 108.245 euros por megavatio y año en los bloques de 5 MW y de 235.167 euros por megavatio y año en los de 90 MW, mientras que la media ponderada se situó en 143.393 euros por megavatio y año.

Grupo Gallardo Balboa, Sidenor y Siderúrgica Sevillana llevan al Gobierno ante el Tribunal Supremo

Las siderúrgicas Grupo Gallardo Balboa, Sidenor y Siderúrgica Sevillana han anunciado hoy que recurrirán ante el Tribunal Supremo (TS) la orden ministerial que regulará la próxima subasta de interrumpibilidad por considerar que el mecanismo no es competitivo y se ha ajustado sólo en beneficio de unos pocos. La interrumpibilidad es un sistema por el que se retribuye a las empresas con gran consumo energético su disponibilidad para suspender su consumo en los momentos en que sea necesario para atender la demanda del sistema y para ello se adjudican en subastas una cantidad de potencia que puede ser interrumpible y por la que se les remunera.

Las tres siderúrgicas mencionadas han indicado que la orden para la nueva subasta de interrumpibilidad para cubrir los últimos siete meses de este año sustituye los bloques de 90 megavatios (MW) que salen a puja por otros de 40 MW, en teoría accesibles para un mayor número de empresas.

Sin embargo, Grupo Gallardo Balboa, Sidenor y Siderúrgica Sevillana creen que al mantener la misma exigencia de disponibilidad de dicha potencia interrumpible durante al menos el 91% de las horas de cada mes, se sigue beneficiando a las empresas que antes optaban a los bloques de 90 MW, que fueron cinco en la subasta que se hizo en diciembre para cubrir los cinco primeros meses de 2018, ya que prácticamente ninguna compañía podría cumplir esa exigencia.

Por tanto, a juicio de estas siderúrgicas, se sigue sin cumplir el requerimiento de la Comisión Europea (CE) de aumentar la competitividad de la subasta de interrumpibilidad.

Además, han señalado que la nueva regulación daña los intereses de las siderúrgica de Extremadura, donde está radicada Gallardo Balboa; Andalucía, donde se encuentra Siderúrgica Sevillana, y País Vasco, donde está Sidenor, pues fabricando los mismos productos no pueden competir con industrias del mismo sector que estarán incentivadas por este servicio de interrumpibilidad.

Por ello, han reclamado al Ministerio de Energía, convocantes de la subasta, y Red Eléctrica de España (REE), que la administra, que reduzcan la exigencia de disponibilidad en los bloques de 40 MW, suavicen el régimen sancionador y para los bloques de 5 MW aumentar el volumen de potencia interrumpible comprada, aproximándola a la oferta.

A juicio de estas tres siderúrgicas, la nueva subasta hará más difícil que ellas puedan acceder a los bloques que les permitan seguir siendo competitivas en los mercados nacionales, europeos e internacionales, por lo que se están planteando no participar.

Grupo Gallardo Balboa, Sidenor y Siderúrgica Sevillana también elevarán su denuncia a la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC), que ya ha exigido al Gobierno de España, en reiteradas ocasiones, la mejora en la competitividad del sistema de subasta de los bloques de 90 MW.

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