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Los comerciales de Endesa se presentan a puerta fría, una actividad que sería ilegal en Cataluña

La Generalitat propone ilegalizar los comerciales de Endesa

La Generalitat de Cataluña estudia poner coto a la puerta fría, muy utilizada por los comerciales de Endesa que se presentan en la vivienda sin previo aviso para tratar de cambiar la tarifa eléctrica por otra más cara.

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El Ejecutivo de Puigdemont estudia ilegalizar la promoción a puerta fría que realizan comercializadoras de Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa. De esta forma, no podrían pasar casa por casa sin previa autorización de los clientes, eliminando así una de los principales quejas de los usuarios de la red energética, a los que engatusan con mentiras para sacar información al cliente, como el número de contador o avisar que el Precio de Venta al Pequeño Consumidor, regulado por ley, se ha eliminado, por lo que tendrá que pasar al mercado libre -donde el precio es más elevado-.

Los comerciales son formados por subcontratas de las compañías eléctricas para conseguir los datos personales y facturas de los clientes de cualquier manera, llegando incluso a falsificar firmas en contratos una vez obtenidos dichos datos.

Esta medida se incluye en la nueva Ley de Comercios, Servicios y Ferias, aprobada este pasado martes. El consejero de Empresa y Conocimiento, Jordi Baiget, ha señalado que el texto incluye la prohibición a los operadores.

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De esta forma, solo estaría permitido el buzoneo en aquellas comunidades de vecinos que así lo desean. «La ley es producto del consenso del sector y punto de encuentro de distintas sensibilidades e intereses», ha afirmado el alto cargo de la Generalitat.

Por otro lado, la nueva normativa también liberaliza las rebajas en Cataluña, dejando al comerciante decidir cuándo realizarlas.

Además, los horarios comerciales serán de 75 horas semanales, tres horas más de las fijadas hasta ahora. Asimismo, los municipios declarados turísticos no tendrán esta limitación, por lo que los propietarios de los comercios podrán abrir según su criterio, siempre y cuando tengan menos de 150 metros cuadrados y que no estén asociados a grandes cadenas. Estos pueblos tendrán que tener menos de 5.000 habitantes.

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