Llama la atención no solo la gran inversión que ha realizado el Gobierno de Pedro Sánchez en infraestructuras en Marruecos con dinero público de todos los españoles y con el nexo común que mucha parte de esa obra pública se ele adjudicó a Acciona, la constructora que está implicada, aún no se sabe muy bien hasta que nivel de dirección, en las mordidas que cobraban los dos exsecretarios general de de organización del PSOE, Ábalos y Cerdán, por la adjudicaciones de obra pública en el denominado caso Koldo.
Una de esas grandes adjudicaciones de dinero público españoles es la que ganó Acción para construir una megadesaladora en Casablanca, Marruecos. Esa megadesaladora marroquí, que se está construyendo por un consorcio del que forma parte la compañía española Acciona de la familia Entrecanales y cuya primera fase estará lista para febrero de 2027, cuenta con un apoyo global financiero del Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, de 340 millones de euros.
La megadesaladora de Casablanca, adjudicada a la española Acciona junto a las dos compañías marroquíes Afriquia Gaz y Green of Africa (ambas del grupo Acwa, fundado por el presidente del Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch), beneficiará a una población de 7,5 millones de personas con una inversión de 887 millones de euros.
Las obras de construcción de la infraestructura -que se sitúa en la municipalidad de Lamharza Essahel, en la provincia de El Yadida, al sur de Casablanca- fueron inauguradas en junio pasado por el príncipe herededor Mulay Hassan.
Acciona construye la desaladora de Casablanca, en Marruecos, con 340 millones de dinero público español
De acuerdo con una nota de la Secretaria de Estado de Comercio de España, el apoyo financiero a este proyecto se divide entre un crédito de 250 millones de euros concedido por FIEM que permite el diseño, construcción y operación de la infraestructura, y el Cesce cubrirá hasta un 80 % del otro tramo de la financiación de cerca de 70 millones de euros, mientras que la financiación de parte de la aportación al capital social de la sociedad del proyecto correspondiente a Acciona, a través de un crédito de 31 millones de euros del fondo FIEX.
Según dijo en su día la secretaria de Estado de Comercio española, Amparo López Senovilla, el proyecto de la desaladora de Casablanca, que será la mayor de África, supone el apoyo combinado de tres instrumentos de apoyo financiero español.
Por su parte, la ministra marroquí afirmó que la desaladora de Casablanca constituye «uno de los proyectos más emblemáticos» de la estrategia marroquí de gestión sostenible del agua.
Al acto, celebrado el 7 de mayo de 2025, asistieron también el director general de la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE, estatal), Tarik Hamane, el embajador de España en Marruecos, Enrique Ojeda Vila, y varios empresarios españoles y marroquíes.
Durante su intervención, Senovilla calificó el proyecto de «estructural», «ambicioso» y «relevante» y que combina entre la gestión de los recursos hídricos que mejorará el abastecimiento urbano y agrícola, y la innovación y la tecnología, ya que la infraestructura se va a alimentar de energías renovables.
Apoyo ‘activo’ a Marruecos
Asimismo, la secretaria de Estado española reafirmó el compromiso del Gobierno de Sánchez de seguir apoyando «de manera activa» el plan marroquí de modernización de sus infraestructuras. Unas infraestructuras que en España están de capa caída, con continuos problemas en al red ferroviaria, en el sistema eléctrico por la falta de inversión en redes o con unas carreteras donde lo más habitual es encontrarse con señales que indican «firme en mal estado» y que de provisionales pasan a formar parte de la señalización fija de la red vial española. De hecho, Seopan, la patronal de las constructoras, cifra en casi 200.000 millones de euros el dinero que necesita España para tener una infraestructuras decentes agua, energía, medioambiente y equipamiento público imprescindibles.
Mientras tanto, la inversión de España en Marruecos se multiplica desde que Sánchez gobierna, además del cambio radical de postura en la política exterior española en abril de 2022 sometiéndola a los intereses de Marruecos ¿Por qué será?


