La OCU y abogados estudian demandas por el rescate del Popular

La OCU y abogados estudian demandas por el rescate del Popular

07 junio, 2017
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Actualizado: 07 junio, 2017 13:25
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La Organización de Consumidores y Usuarios recuerda que si un banco acaba en manos de otro, como en el caso del Popular, el comprador deberá respetar los acuerdos firmados al pie de la letra.

El Banco Santander, que ha comprado al Popular por un euro, ha asegurado ya que realizará provisiones por las posibles demandas judiciales. De esta forma, el Santander debería respetar los contratos firmados y hasta el vencimiento, con todas las condiciones y plazos estipulados.

«Los depositantes y aquellos usuarios que tengan cuentas en el Popular no tienen nada que temer. El Banco Santander debe responder por todas las cuantías depositadas», ha trasladado la organización. En este sentido, «Banco Santander se compromete en el contrato de compraventa a tomar las medidas necesarias para garantizar la continuidad de las actividades, servicios y operaciones de Banco Popular y a proveer la liquidez necesaria para ello”, ha asegurado la OCU, que considera que esto implica que el Banco Santander se subroga en todas  las obligaciones contractuales del Popular y por tanto los depositantes pueden  estar tranquilos.

No obstante, OCU está especialmente preocupada por los accionistas minoritarios que son tratados en este proceso de resolución bancaria, realizada en la noche del 6 al 7 de junio previo a esta venta , de igual forma que los institucionales de forma que han perdido todo su dinero. Al respecto, la OCU exigirá un «arbitraje judicial inmediato auspiciado por la Administración en el que los accionistas minoritarios no vean volatilizarse toda su inversión».

Asimismo, estudia las acciones judiciales que sean necesarias para defender los intereses de los miles de accionistas minoritarios del Popular. «En un contexto de abusos bancarios masivos contra los consumidores es inaceptable que, nuevamente, los pequeños accionistas se vean golpeados por una entidad en nuestro país», ha concluido.

«Ha ocurrido lo inevitable: la nacionalización encubierta y la cesión al Banco Santander de una entidad que siempre había tenido la bandera de ser el banco más sólido del mundo. Los grandes perdedores son los inversores que confiaron en la imagen fiel de la contabilidad del Banco Popular y decidieron por tanto invertir sus ahorros”, según Rafael Roca, socio del bufete Roca y Asociados, para quien algunas operaciones efectuadas el año pasado por el Popular no son legales.

Los grandes perjudicados por esta compra son, en primer lugar, los accionistas, aunque también se verían afectados “aquellos que tienen bonos convertibles o de ampliación de capitales y tienen que seguir pagando créditos, o los propietarios de bonos ‘cocos’”, apunta Roca.

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