La Policía abre una investigación sobre Villarejo-Iberdrola y su exjefe de Seguridad amenaza con hablar

La Policía abre una investigación sobre Villarejo-Iberdrola y su exjefe de Seguridad amenaza con hablar

14 octubre, 2019
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Actualizado: 14 octubre, 2019 10:25
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Tras las revelaciones de MONCLOA.COM, Asuntos Internos de la Policía ha abierto una investigación sobre Iberdrola. Del mismo modo, El Confidencial revela hoy que el jefe de seguridad de Iberdrola hasta el viernes, Antonio Asenjo, se niega a firmar las generosas ofertas de finiquito y amenaza con ‘tirar de la manta’

Según MONCLOA.COM, La Unidad de Asuntos Internos de la Policía tiene abierta una investigación sobre la relación que mantuvieron la compañía eléctrica Iberdrola, presidida por Ignacio Sánchez Galán, con el comisario José Manuel Villarejo. Según este mismo medio, la Policía ha seguido con atención las revelaciones publicadas la semana pasada por MONCLOA.COM en una investigación conjunta con El Confidencial, que añaden nueva información a la que ya tenía en sus manos.

Sin embargo esta unidad, responsable de la investigación sobre el comisario Villarejo, ya estaba investigando anteriormente la relación de este con la compañía eléctrica antes de que estos dos medios publicaran los detalles de los trabajos que realizó. La Policía cuenta con información actividades diferentes a las publicadas, apuntan desde MONCLOA.COM.

Las misiones realizadas por Villarejo, añade el medio digital, que salieron a la luz con los audios y documentos desvelados por este diario estaban relacionadas básicamente con la construcción de una central eléctrica en Arcos de la Frontera (Cádiz), el espionaje al presidente de Endesa, Manuel Pizarroy a los miembros del comité de empresa de la central nuclear de Cofrentes (Valencia).

La Policía valora en estos momentos si las actividades que ha puesto bajo su lupa tienen carácter delictivo y, de ser así, si estos presuntos delitos habrían prescrito, según afirma MONCLOA.COM. Caso de que efectivamente pudiera tratarse de delitos no prescritos, la Unidad de Asuntos Internos elevaría un informe a la Fiscalía. Finalmente, de seguir adelante, el caso Iberdrola podría provocar la apertura de una pieza separada más del sumario del caso Tándem, que ya lleva trece.

MONCLOA.COM que un caso similar al de Iberdrola han sido los trabajos realizados por Villarejo para el BBVA, que sí que tiene una pieza separada. En lo que respecta al banco, la investigación se centra en los presuntos delitos de cohecho, revelación de secretos y corrupción en los negocios. Estos delitos prescriben a los cinco años, con lo que habría que ver si la investigación encuentra acciones o documentos más recientes o con una periodo de prescripción más largo para que la investigación pudiera salir adelante.

El trabajo realizado por Villarejo para Iberdrola sobre la central térmica de Arcos se realizó en el año 2004, al igual que el informe realizado sobre Manuel Pizarro, señalan desde el mismo medio digital. Por su parte, el que se refiere a la central nuclear de Cofrentes se desarrolló en 2007. No obstante, si se apreciara que existe el delito de asociación ilícita, la prescripción no se produciría hasta los quince años, lo mismo que ocurriría si un juez considerara que los hechos pudieran merecer penas superiores a doce años de inhabilitación, apuntan desde MONCLOA.COM.

Además de la investigación sobre Iberdrola que realiza la Policía, la eléctrica también podría encontrarse con problemas si alguna de las partes afectadas por los trabajos de Villarejo para esta empresa decide realizar acciones legales. Por el momento, tal como adelantó MONCLOA.COM, Greenpeace está estudiando esta posibilidad.

Esta organización ecologista, revela MONCLOA.COM, estuvo en el punto de mira de Villarejo en la central nuclear de Cofrentes. Tal como aparece en el Informe Front, realizado por el comisario por encargo del jefe de Seguridad de Iberdrola, el policía planeó cortocircuitar la relación de miembros del comité de empresa de esta central con políticos, ecologistas y medios de comunicación.

La eléctrica y el comisario sospechaban que los trabajadores filtraron información en estos ámbitos sobre fallos en los sistemas de seguridad de la central nuclear. Esto llevó a que el policía señalara la necesidad de controlar los pasos de Carlos Bravo, que en aquel momento era responsable de la campaña de nucleares de Greenpeace.

La relación de Villarejo con Iberdrola vienes de lejos. Según MONCLOA.COM, comenzó en 2004 con el encargo de neutralizar los ataques a la central térmica de Arcos de la Frontera, en la provincia de Cádiz. Para ello, el comisario no dudó en infiltrar a personas a su servicio en una plataforma vecinal ecologista contraria a la construcción de esta instalación. Además, informó a la eléctrica sobre los pasos que daba un juez que tenía en sus manos la decisión sobre los recursos que se habían interpuesto contra esta central. Los informes que realizó el comisario incluían información sobre aspectos de su vida íntima.

Villarejo también tuvo entre sus objetivos a Manuel Pizarro, por entonces presidente de Endesa, la compañía eléctrica competidora de Endesa. El trabajo del comisario estaba dirigido a desprestigiar a Pizarro y con ello forzarle a abandonar su puesto. Para ello, se planteó buscar actividades “de dudosa legalidad” con los que presionarle. Esta información sería convenientemente filtrada a medios de comunicación, según expuso Villarejo en uno de sus informes a Iberdrola.

El exjefe de Seguridad de Iberdrola se niega a firmar la liquidación

Según informa El Confidencial, Iberdrola no lo va a tener fácil con Antonio Asenjo, su exjefe de seguridad, al que despidió el pasado viernes tras conocerse los audios en los que implica a la compañía en actividades presuntamente ilícitas con el policía José Manuel Villarejo. Según aseguran fuentes próximas a las conversaciones, el que hasta hace unos días era el hombre de confianza de Ignacio Sánchez Galán en asuntos confidenciales ha rechazado los dos finiquitos que el grupo energético le presentó en menos de 24 horas para que aceptase su destitución.

Según indican las mismas fuentes a El Confidencial, Asenjo, en Iberdrola desde 2001, se negó a firmar la primera liquidación que le ofreció la dirección general de recursos humanos, liderada por José Angel Marra desde hace poco más de un año. Ese primer cheque se le puso encima de la mesa en la tarde del jueves, pocas horas después de que la compañía anunciase una «nueva y exhaustiva» investigación sobre los contratos con el comisario Villarejo. Pero Asenjo se negó a rubricarlo.

Una vez recogidas sus pertenencias en varias cajas, relata El Confidencial, Iberdrola hizo una segunda proposición en la mañana del viernes, cuando tenía ya que dejar formalmente las instalaciones del grupo eléctrico. Pero el exjefe de seguridad, cuya voz se escucha negociando con Villarejo cómo investigar a jueces, presidentes de empresas competidoras, como Endesa, y hasta a sindicalistas, apuntan desde el mismo medio, también rehusó la cantidad que le ofreció la empresa para la que ha trabajado los últimos 17 años.

Aunque según las mismas fuentes la cantidad que Iberdrola ha incluido en la liquidación puede considerarse más que generosa, el expolicía y exempleado de seguridad de Prosegur ha rechazado firmar ningún documento que le pueda suponer en el futuro aceptar posibles responsabilidades penales si la Audiencia Nacional abre una pieza separada, como ha ocurrido con BBVA y con Planeta, en relación con la operación Tándem, señala El Confidencial.

Según otras fuentes próximas a Iberdrola, Asenjo tiene decidido no asumir en solitario las responsabilidades por las investigaciones llevadas a cabo bajo facturas falsas a empresas de Villarejo. Según ha confesado a personas próximas a la compañía, los encargos procedían de instancias superiores y eran conocidos por personas del consejo de administración, añade este medio digital.

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