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Deoleo tiene en propiedad, entre otros, el aceite Carbonell.

La semana en el tobogán bursátil de Deoleo: de 1,8 céntimos a 5 para terminar a 3,1

El grupo aceitero Deoleo ha cerrado este viernes la bolsa con pérdidas del 22,71 % en el valor de su acción que apenas supera ya los tres céntimos (3,2), después de tres jornadas en rojo que contrastan con las fuertes subidas previas en las que acumuló una revalorización del 177 %.

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En la última semana, el valor ha sido presa de la especulación en Bolsa. Desde el cierre del pasado jueves, a 1,8 céntimos, hasta hoy viernes ha llegado a tocar los 6,3 céntimos de máximo intradiario el día 11, martes, para cerrar la semana a la mitad, a 3,2 céntimos, tras conocerse el acuerdo con los hermanos Salazar, uno de los hechos que ha movido el valor en los ultimos días.

La aceitera Deoleo ha llegado a un acuerdo con los hermanos Salazar, gestores de la compañía hasta 2009, cuando se llamaba SOS, por el que la empresa recuperará entre ocho y doce millones de euros, lejos de los 200 que reclamaba.

La firma ha informado del pacto alcanzado en un comunicado enviado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que se precisa que de esta forma se cierran los diferentes litigios abiertos por Deoleo tras el desvío de fondos perpetrado por Jesús y Jaime Salazar.

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La aceitera ha optado por aceptar una cantidad sensiblemente inferior a la que pedía inicialmente después de comprobar que no había capacidad para recuperar el montante total.

La propia compañía ha reconocido en el comunicado que en el marco del proceso de reestructuración en el que está inmerso Deoleo, las entidades acreedoras le exigían cerrar el proceso para no añadir incertidumbre sobre un caso que lleva coleando más de una década.

De esta forma, la firma -dueña de marcas de aceite como Koipe, Carbonell, Bertolli o Carapelli- ofrece hoy detalles del acuerdo extrajudicial alcanzado con los Salazar al que ya aludía el escrito de acusación del fiscal, al que tuvo acceso Efe y que fue divulgado el pasado domingo.

Los hermanos Salazar también pactaron con el Ministerio Público para evitar ir a juicio y aceptan ser los responsables del desvío de más de 200 millones de euros desde las cuentas de la compañía a sociedades controladas por ellos, en el que ha sido uno de los mayores escándalos empresariales en la historia de España.

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Jesús Salazar Bello -expresidente del consejo de administración- acepta 21 meses de prisión y 5.100 euros de multa por delito societario, apropiación indebida, abuso de mercado, estafa e insolvencia punible, y su hermano Jaime -antiguo vicepresidente- acata 10 meses y medio de cárcel más una sanción de 3.300 euros por delito societario, apropiación indebida y abuso de mercado.

La apertura del juicio oral en la Audiencia Nacional estaba prevista para hoy viernes, aunque no llegará a producirse si el juez ratifica el acuerdo alcanzado entre las partes.

Desde Deoleo han recordado en el comunicado que todavía mantenía abiertos varios litigios frente a los Salazar y otros directivos y sociedades, aunque al mismo tiempo la aceitera era “objeto de reclamaciones económicas planteadas por entidades de crédito” debido a la actuación de sus antiguos administradores.

“La revisión de tales procedimientos judiciales ha puesto de manifiesto la realidad de unas expectativas de cobro remotas, dada la práctica insolvencia de los antiguos administradores, y las grandes dificultades de cobro derivadas de la existencia de múltiples procedimientos concursales, tanto de los propios querellados como de las sociedades propiedad o controladas por éstos”, han detallado.

Por este motivo han considerado que recuperar los importes reclamados era “enormemente” complicado y entrañaba además “un elevado coste, económico y en tiempo”.

De hecho, han precisado que las entidades acreedoras con las que negocia actualmente su reestructuración financiera le han exigido “concluir esta situación de forma que se eliminen todas las posibles contingencias por reclamaciones y las incertidumbres asociadas a las mismas”, por lo que una vez cerrado este asunto se podrá “afrontar la última fase” de su refinanciación.

Deoleo se ha asegurado en base al acuerdo con los Salazar ingresar “entre ocho y doce millones de euros netos en función del valor (…) de algunos activos que serán transmitidos en pago” a la sociedad.

Este pacto le permitirá recibir entre ocho y doce millones de euros, lejos de los más de 200 que reclamaba inicialmente.

Pese a que los Salazar han admitido su culpabilidad en el desvío de fondos de la compañía a sociedades controlada por éstos, los responsables de Deoleo han apuntado en un comunicado enviado al regulador bursátil que la posibilidad de recuperar el montante total era remota, debido a la situación de “práctica insolvencia” de sus antiguos administradores.

Además, las entidades acreedoras con las que negocia su reestructuración -la empresa atraviesa un delicado momento a nivel financiero- también le exigían cerrar este proceso para eliminar “posibles contingencias por reclamaciones” en un futuro. 

Queda pendiente la operación acordeón

Ahora, lo siguiente a lo que se tiene que enfrentar Deoleo es a la operación acordeón.

La junta de accionistas de la compañía aprobó el pasado 17 de enero su reestructuración debido a la situación de crisis que atraviesa, una operación duramente criticada por accionistas minoritarios, pero que fue defendida por los responsables de Deoleo como “la única alternativa para salvar” a la empresa de la quiebra.

La aprobación de todos los puntos se daba por segura dado el control del capital del fondo CVC, que posee el 56,4 % de la empresa, dueña de marcas como Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Bertolli o Carapelli.

Los minoritarios criticaron que por la forma en la que se ha diseñado esta medida pierden toda su inversión a menos de que acudan a la ampliación; un grupo de accionistas, de hecho, incluso ha presentado una demanda.

La cúpula de Deoleo, por el contrario, defiende que para compensar en parte a este colectivo ha ideado la entrega gratuita de “warrants” (certificados de opción de compra) independientemente de si participan o no en la ampliación.