La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) pedirá a Indra un «análisis inmediato» del impacto sobre el negocio de la empresa de la suspensión del proyecto europeo para desarrollar cazas de sexta generación, conocido como Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), en el que participaban Alemania, Francia y España.
Una Sepi bajo sospecha cree que «determinadas cuestiones gubernamentales entre Francia y Alemania tienen un impacto en proyectos europeos»
En su comparecencia ante la Comisión Mixta de Congreso y Senado de Seguridad Nacional, la presidenta de SEPI, Belén Gualda, se ha referido este martes a la «noticia de ayer», cuando trascendió que el citado proyecto había fracasado definitivamente, al concluir Alemania y Francia que las diferencias entre Airbus y Dassault eran insuperables.
Gualda ha aludido a «determinadas cuestiones gubernamentales entre Francia y Alemania que tienen un impacto en proyectos europeos» y ha anunciado que pedirá a Indra un «análisis inmediato» de su impacto, ya que la empresa española era el coordinador nacional de ese proyecto.
El programa, que se remonta a 2019 y en el que participaban a partes iguales España, Francia y Alemania, era un proyecto estratégico para Europa con el que se buscaba reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter y Rafale hoy en servicio.
La SEPI tiene tres consejeros dominicales en Indra, de la que controla el 28 % de su capital y que este martes era la empresa que más caía en la apertura de la Bolsa española, con un descenso cercano al 5 %, aunque en lo que va de año acumula un avance superior al 12 %.
