Lactalis, un entramado empresarial opaco donde prima la ingeniería fiscal

Lactalis, un entramado empresarial opaco donde prima la ingeniería fiscal

23 enero, 2018
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Actualizado: 23 enero, 2018 19:58
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Lactalis no sólo no publica sus cuentas para esconderlas de sus competidores, proveedores y clientes, sino que detrás de toda esta estrategia también se encontraría un entramado empresarial para eludir el pago de impuestos en países como Francia y España.
Nadie entiende como el Grupo Lacatalis, dirgido por Emmanuel Basnier, que cuenta con 250 fábricas y 75 000 empleados en 50 países, cultiva una cultura de máximo secreto, negándose a dar al público ninguna información sobre sus estados financieros financiera. Durante al menos 10 años, Lactalis no ha archivado sus cuentas en el Registro del Tribunal Mercantil, obligatorio por ley, pero le sale más rentable la infracción al ser sólo una multa disuasoria.
Esta opacidad empresarial es útil por más de una razón. Por un lado, Lactalis esconde a sus competidores o proveedores o clientes sus sus secretos industriales, incluida la rentabilidad de su actividad. Por otro lado, evita que la opinión pública conozca los métodos utilizados por Emmanuel Basnier y su familia -dos hermanos- para convertirse en una de las amyores fortunas de Francia.
El CEO de Lactalis, su hermano Jean Michael y su hermana Marie, son los propietarios de todo el capital del grupo lácteo, cuyo valor estimado es de 11.000 millones de euros. Una riqueza que se explica en particular por un uso significativo de la optimización fiscal, o más bien -la justicia francesa está investigando-, se debe a la supuesta evasión fiscal en Bélgica y Luxemburgo.

BSA Internacional, una sociedad radicada en Bélgica

El holding BSA Internacional, con sede en Bélgica, sólo ha pagado 10 millones de euros de impuestos sobre un beneficio acumulado de 405 millones de euros anuales. En Francia, deberían de haber pagado 133 millones de euros.
Según ha descubierto el periódico ‘Les Jous’, Lactalis, fuera de Francia, ha publicado información sobre varias de sus filiales extranjeras, a este diario francés le ha llamdo la atención dos sociedades en cuanto a su información sobre evasión fiscal.
La primera, BSA Internacional, es un hólding empresarial por lo que su únca función es mantener las participaciones en unas sesenta empresas del grupo Lactalis que tenga su actividad prinicpal fuera de Francia. BSA Internacional ha estado instalada en Bruselas, en la ciudad de Anderlecht, para poder disfrutar de condiciones fiscales más favorables concedidos por ese país a las multinacionales con una equidad significativa.
Gracias a la legislación belga, toda empresa puede retirar de su beneficio imponible un porcentaje (en torno al 4%) de su propio capital.
Ahora, los fondos propios de BSA Internacional, son enormes los cuales han ido aumentado después de doce años.
En 2005, esta sociedad publicaba que sus fondos propios eran de 100 millones de euros. Buscando dinero en otras subsidiarias, Lactalis usó esa posibilidad. Estos sucesivos aumentos de capital de BSA fueron por ejemplo: 1.200 millones en 2006, 1.900 millones en 2010 y de 2.200 millones de euros en 2016.
En el mismo periodo, este hólding ha mejorado los dividendos de sus filiales, enriqueciendolas. ‘Les Jous’ ha calculado que la ganancia acumulada entre el periodo de 2007-2016 ha sido de 405 millones de euros. No obstante, gracias a la legislación fiscal belga, durante este mismo periodo sólo ha pagado 10 millones de euros. El tipo medio de este impuesto de sociedades sólo ha sido del 2,5% cuando en Francia es del 33%, por lo que la compañía tendría que haber pagado 133 millones de euros.

Ekabe Internacional, ubicada en Luxemburgo

Por otro lado, cabe destacar la actividad del hólding Ekabe Internacional, que también tiene una actividad estratégica ya que el CEO de Lactalis, Emmanuel Besnier, es miembro de su directiva. Para disminuir su factura fical, Lactalis ha recurrido a otro tipo de montaje gracias a la existencia de este otra sociedad situada en Luxmburgo.
El nombre de Ekabe es bien conocido en Luxemburgo: es una empresa láctea fundada en 1935, comprada por Lactais en 1989 y que producía queso y leche a nivel local. Ekabe International se fundó en 2003 pero su actividad no tenía mucho que ver con la producción de leche de vacas de Luxembirgo, ya que también se trataba de una estrategia, la misma que explica la presencia de Besnier en la empresa. ¿Cuál es esta estrategia?
‘Les Jours’ ha identificado dos: La primera, que comenzó a finales de 2012, tiene que ver con la compra de espacios publicitarios a cuenta de marcas en poder de lactalis. Es una empresa pantalla, sin actividad y sin empleados
Se soprecha que Ekabe servía o sirve para refacturar a otras empresas del grupo Lactalis por los servicios realizados por agencias que compran espacios publicitarios como Publicis o Carat. El hóolding luxembursés debía este año 7,9 millones de euros a clientes: Carat Inglaterra, Carat Portugal, Vizeum Italia, Vizeum Suiza, todas ellas agencias del grupo publicitario Dentsu Aegis. Además, en el mismo periodo, esperaba recuperar 9,5 millones de euros de la parte de varias sociedades que pertencen al grupos lácteos como Lactalis McLelland ltd, Lactalis Ucarnia, Lactalis Nestlé productos frescos o Lactel.

El gran negocio de la publicidad

Para intender los intereses que hay detrás de la operación, imaginemos lo siguiente. Lactalis McLelland, un fabricante de queso escocés, quiere anunciar sus productos. Para ello, le pide a Carat la compra de espacios publicitarios en los periódicos. Pero, en lugar de pagar directamente a la agencia de publicidad, todo pasa por Ekabe, que envía una factura a la compañía tenedora, que, a su vez, produce otra factura para la empresa publicitaria. Y aquí se encuentra la astucia: esta segunda factura es superior a la primera, lo que permite a Ekabe desgravrse más desu beneficio por su localización en Luxemburgo. Les Jours, examinando las cuentas de Ekabe, ha podido comprobar que de 2004 a 2012 ha obtenido beneficios cada año por 33 millones de uros. En este mismo periodo el fisco de Luxemburgo ingresado solo 5,4 millones, lo que supone un impuesto de 16,5%.
Entre 2012 y 2015 Ekabe ganó 100 millones de euros gracias a la explotación de su cartera de empresas por las cuales no tuvo que pagar 2,8 millones de euros en el impuesto de sociedades.
Si se busca en la web oficiial del Insituto de la Propiedad Industrial puede verse que Ekabe ha registrado a nombre de Lactalis 4o marcas y logos como la marca francesa Primevère o la española Puleva, el valor de ests marcas en 2015 fue de 189 millones de euros.
La sociedad española Puleva y Sanutri pagan una comisión por cada producto vendido, por lo que que reduce sus ingresos en la misma cantidad y, por tanto, declara menos beneficios en España, donde la carga impositiva es alta. Así Ekabe, desde Luxemburgo ve como sus beneficios se inflan.
Pero en GRand-Duchy los productos resultantes de la explotación de los derechos de propiedad intelectual están casi totalmente exonerados. Entre 2012 y 2015 Ekabe ha ganado 100 millones de euros gracias a su cartera de empresas y ha pagado 2,8 millones de euros de impuestos sobre sus resultados, es decir, la tasa de impuestos es ridículamente baja de sólo un 2,8%. En Francia el impuesto de sociedades es del 33% y en España, donde tiene una fuerte presencia, el tipo general es del 25%.

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