Las aerolíneas esperan que sus beneficios globales crezcan un 3,7 % en 2026, hasta una cifra récord de 41.000 millones de dólares (35.200 millones de euros), y que el número de pasajeros aumente un 4,4 % hasta los 5.200 millones, según datos de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).
Las aerolíneas prevén que el beneficio neto por pasajero se sitúe en 7,9 dólares (6,7 euros) el próximo ejercicio, por debajo del récord de 2023 (8,5 dólares; 7,3 euros), indicó en su informe anual la asociación que engloba a buena parte de las compañías aéreas del planeta.
Los ingresos totales en 2026 se cifran en 1,05 billones de dólares (900.000 millones de euros), un incremento interanual del 4 % respecto a los de este año, apenas por encima del billón de dólares (860.000 millones de euros).
IATA espera que la tasa de ocupación de las aeronaves alcance un récord, con una media del 83,8 %.
Las cifras de beneficios, en palabras del director general de IATA, Willie Walsh, son «sumamente positivas si se tienen en cuenta los vientos en contra a los que se enfrenta el sector», en forma de conflictos geopolíticos, debilitamiento del comercio mundial y crecientes cargas regulatorias.
Las aerolíneas han logrado incorporar a sus operaciones una resiliencia capaz de amortiguar los impactos
Pese a ello, «las aerolíneas han logrado incorporar a sus operaciones una resiliencia capaz de amortiguar los impactos, lo que está proporcionando una rentabilidad estable», explicó Walsh.
El director general no contempla con el mismo optimismo el escaso beneficio que las aerolíneas obtienen por cada pasajero, que considera extremadamente bajo para un sector que genera un 4 % de la economía global y mantiene 87 millones de puestos de trabajo.
«Apple gana más vendiendo una funda de iPhone que los 7,9 dólares que obtendrán las aerolíneas por transportar a un pasajero medio», lamentó, señalando que incluso dentro del sector los márgenes de las aerolíneas son muy bajos en comparación con los de los fabricantes de aviones o los proveedores de servicios.
«Imaginemos la fuerza adicional que las aerolíneas podrían aportar a las economías si pudiéramos reequilibrar la rentabilidad de la cadena de valor, reducir las cargas regulatorias y fiscales y aliviar las ineficiencias de las infraestructuras», defendió Walsh.
Tres cuartas partes de los ingresos para las aerolíneas precederán de la venta de billetes, hasta los 751.000 millones de dólares (645.000 millones de euros) en 2026, un 4,8 % más que en 2025, según el informe de la asociación.
Los ingresos del transporte de carga, por su parte, crecerán un 2,1 % interanual hasta los 158.000 millones de dólares (135.000 millones de euros).
IATA espera un descenso del 0,3% en los derivados del fuel
En el capítulo de costes, IATA espera un descenso del 0,3 % en los derivados del fuel, hasta los 252.000 millones de dólares (216.000 millones de euros), ya que se vaticina una bajada del 11 % en el precio del barril de petróleo el próximo año.
Por regiones, se prevé que Europa sea el mercado con más beneficios netos en 2026, hasta los 14.000 millones de dólares (12.000 millones de euros), un 6 % más que en 2025 (13.200 millones de dólares u 11.300 millones de euros).
Le seguiría Norteamérica, con beneficios netos de 11.300 millones de dólares (9.700 millones de euros) el próximo año, un 4,6 % más que en este ejercicio (10.800 millones de dólares o 9.200 millones de euros).
IATA advierte de que Estados Unidos ha estancado su crecimiento e incluso ha contraído el del mercado doméstico en un contexto de tensiones arancelarias y endurecimiento de las políticas migratorias, a lo que no ha ayudado el mayor cierre del Gobierno en su historia, los pasados meses de octubre y noviembre.
En Latinoamérica, la asociación de aerolíneas espera una fuerte reducción del 20 % en los beneficios netos, desde los 2.500 millones de dólares de 2025 (2.100 millones de euros) a los 2.000 millones de dólares de 2026 (1.700 millones de euros), debido a factores como la devaluación de algunas de sus divisas.


