PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Letrame Grupo Editorial marca la diferencia gracias a su servicio profesional de corrección

Letrame Grupo Editorial

es sinónimo de calidad, de libros cuidados hasta el más mínimo detalle. Obras que salen pulidas y limpias, y que han posicionado a esta empresa, líder en autoedición, en lo más alto del sector. Y todo esto se ha conseguido gracias al servicio profesional de corrección.

Un servicio que para Luis Muñoz, director de Letrame Grupo Editorial, “es prioritario”, ya que después de analizar el mercado de autoedición, se comprobó que, de media, los libros que se publican sin ser corregidos presentan en torno a los 3.000 errores ortotipográficos. Por ello,  en Letrame cuentan con una red de correctores que se encargan de revisar, limpiar y pulir todos los manuscritos.

Ana Castañeda, graduada en Filología Hispánica, es la responsable del departamento de corrección de Letrame Grupo Editorial y la que se encarga de coordinar y distribuir el trabajo, además de supervisar y valorar cada uno de los manuscritos.

En este sentido, explica que “nuestro trabajo no es maquetar e imprimir. No trabajamos con correctores ortográficos de programas informáticos como, por ejemplo, Word. ¿El motivo? Su simpleza y precariedad”, en esta línea hace hincapié en la siguiente idea: “Pensar que este tipo de recursos pueden presentar una obra limpia es un grave error”.

Letrame Grupo Editorial cuenta con una plantilla de correctores formados en el campo cuyo trabajo abarca mucho más de lo esperado. Y es que, tal y como explica Ana Castañeda: “Word no puede detectar conjugaciones, formatos para distintos tipos de escritos, correcta estructuración de diálogos, correcta sintaxis, ambigüedad… un corrector profesional sí”.

Profesionalidad y formación son dos términos que acompañan a su plantilla. La RAE, su mejor aliada, está en constante actualización. La lengua es un instrumento que, como todo en la vida, evoluciona, crece. Por este motivo, la constancia y el continuo aprendizaje son vitales en sus correctores.

“Una editorial que da fechas cortas no transmite calidad”. Por este motivo, Letrame Grupo Editorial cuida y mima sus obras. En consecuencia, es un trabajo delicado, que conlleva un gran esfuerzo y profesionalidad. Y aquí es donde juega un gran papel la corrección. Esta no puede estar lista de un día para otro. De hecho, no la lee un solo corrector, sino que varias revisiones son realizadas por diferentes correctores para que quede lo más perfecta y pulida posible.

Cuando un autor quiere publicar un libro y remite su manuscrito, lo primero que hace el departamento de corrección es valorar la obra, además se destacan los puntos fuertes, se analiza el argumento, la trama y personajes, y se trata la técnica literaria, así como el estilo y la ortografía.

Un trabajo minucioso y preciso que pone de manifiesto que Letrame Grupo Editorial no es solo una empresa de autoedición que se limita a imprimir manuscritos, sino que ha conseguido destacar gracias a la calidad de sus obras y a su producto final.