El sindicato de maquinistas ferroviarios SEMAF ha cifrado este lunes en el 100 % el seguimiento de la huelga ferroviaria reclamando más seguridad en la red española que se inició la pasada medianoche y que está convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero, a la espera la reunión que tendrá lugar hoy en el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, para intentar acercar posturas.
Según explican a EFE fuentes de SEMAF, al tratarse de un servicio esencial «es obligatorio cumplir los servicios mínimos y, por otro lado, las empresas no pueden poner más trenes que los mínimos».
«No hay nadie que no tenga mínimos que pueda decidir ir a trabajar, ni nadie que tenga mínimos que no pueda ir», explica la fuente, que añade que algunos trenes que están incluidos en esos servicios mínimos no han salido «por cuestiones de mala gestión en la organización de los trenes» y de los trabajadores por parte de la empresa.
Las organizaciones sindicales piden medidas concretas y realistas ante el deterioro de la seguridad, fiabilidad y de la calidad del servicio ferroviario, la falta de recursos humanos y materiales, la ausencia de planificación y la externalización de actividades esenciales que afectan directamente al funcionamiento diario del ferrocarril público.
Todo el sector ferroviario en huelga
La huelga está convocada por las organizaciones mayoritarias -Semaf, CCOO y UGT-, así como CGT, SCF, SF y Alferro para todo el personal del sector, desde la operación hasta el mantenimiento, la circulación, la atención a bordo y el resto de actividades que sostienen el servicio público.
Además de Adif y todo el grupo Renfe (Viajeros, Mercancías, Ingeniería y Mantenimiento, Alquiler de Material Ferroviario y Proyectos internacionales), la convocatoria alcanza a los operadores privados Iryo y Ouigo, así como a Serveo, contratista de servicios a bordo, y firmas de transporte de mercancías y servicios logísticos como Medway, Captrain, Transervi, Redalsa, Tracción Rail o Logirail.
Cientos de trenes cancelados en la huelga ferroviaria
Con unos servicios mínimos fijados por el Ministerio de Transportes (la resolución no incluye a Cataluña y País Vasco, que tienen transferidas las competencias) del 73 % en alta velocidad y larga distancia; del 65 %, en media, y del 21 %, en mercancías, se han cancelado cientos de trenes entre este lunes y el miércoles 11 de febrero.
En cercanías, la frecuencia de los trenes se verá reducida con el 75 % de circulaciones protegidas por los servicios mínimos en hora punta y del 50 %, en el resto del día.
Renfe, Ouigo e Iryo han cancelado en el conjunto de las tres operadoras la circulación de más de 330 trenes de alta velocidad durante las tres jornadas de huelga convocada en todo el territorio nacional de los casi 1.230 programados.
De los 995 trenes de alta velocidad y larga distancia previstos por Renfe, circularán 723, mientras se suprimen 272, y de los 1.960 de media distancia, lo harán 1.277 y se cancelan 683.
Ouigo operará 90 de los 110 previstos y cancela 30 e Iryo, 90 de los 124 programados, sin garantizar la circulación de los 34 restantes.
Negociaciones sin avances suficientes
Pese a la voluntad manifestada por ambas partes de llegar a un acuerdo, no se han alcanzado todavía soluciones concretas a las reivindicaciones planteadas por los sindicatos en las reuniones de esta semana con el ministro de Transportes, Óscar Puente, acompañado por los presidentes de Adif, Pedro Marco, y Renfe, Álvaro Fernández, y oros altos cargados del Departamento.
Desde el último encuentro de los tres mantenidos hasta el viernes, a los que asistieron Semaf, CCOO y UGT, el ministerio no ha vuelto a convocarlos este fin de semana, durante el cual, no obstante, han continuado las negociaciones y los contactos sobre temas técnicos, que se seguirán produciendo durante los próximos días.
Reivindicaciones de la huelga ferroviaria
Los sindicatos reclaman, entre otras cuestiones, cambios inminentes y medidas que prevengan cualquier tipo de riesgo en el transporte ferroviario y que éstas se acuerden con la representación de los trabajadores.
UGT pide la participación de ésta en todos los protocolos y procesos de seguridad, tanto en la circulación como en el mantenimiento, y que se retome, por parte de Adif y de las operadoras, comisiones mixtas de seguridad.
Semaf lamenta que, durante muchos años, los esfuerzos se hayan centrado en construir nuevas líneas de alta velocidad y no a mantenerlas, por lo que solicita que los presupuestos se enfoquen en mantener la red y en ofrecer un servicio de calidad, en lugar de uno deteriorado y con limitaciones de velocidad.
Según CCOO, «no estamos ante un problema de seguridad, pero sí ante uno de inversión insuficiente, de planificación deficiente y de mantenimiento, que no responde a las necesidades reales del sistema ferroviario».
Para SF, el mantenimiento en las líneas de alta velocidad «no puede seguir privatizado y en manos de las grandes constructoras», por lo que todos los contratos externalizados, a la llegada de su vigencia, «tienen que rescindirse y no deben renovarse».
Igualmente, CGT ve urgente revertir la «externalización masiva» de tareas de mantenimiento de la infraestructura y del material rodante mediante un «aumento real» de las plantillas en todas las empresas del sector para poder prestar un servicio seguro y de calidad.


