Los disturbios registrados durante el fin de semana en Francia protagonizados por la extrema izquierda han afectado a más de 2.000 comercios y provocado daños por un valor de cientos de millones de euros, estimó este lunes el presidente de la red nacional de Cámaras de Comercio e Industria (CCI), Alain Di Crescenzo.
«Superaremos los 2.000 comercios afectados, eso es prácticamente seguro», afirmó Di Crescenzo, al tiempo que cifró en una entrevista en RTL los daños en cientos de millones de euros.
El primer balance, elaborado la víspera las 20.00 horas, contabilizaba unos 1.500 establecimientos afectados. Sin embargo, algunas ciudades aún no estaban incluidas en el recuento, por lo que la cifra aumentará al menos entre un 10 y un 20 %, explicó.
Los incidentes de la extrema izquierda, –que en España ‘okupa’ la Puerta del Sol con el beneplácito y protección del Gobierno de Pedro Sánchez, que se mantiene cogido por alfileres por sus socios satélites, desde Sumar a los proetarras del Bildu o los independentistas de ERC, sin olvidar a los nacionalistas del PNV o hasta hace poco los separatistas de Junts-, continuaron durante la noche del domingo al lunes en al menos cuatro ciudades: París, Marsella, Lyon y Nantes.
En la capital francesa, los grandes almacenes BHV Marais denunciaron que una treintena de personas forzó el domingo la entrada del establecimiento. Según la dirección, los asaltantes destrozaron la planta baja, dañaron el exterior del edificio y robaron numerosas mercancías.
La extrema izquierda ha desatado en Francia una violencia en las calles al no poder imponer sus ideas mediante métodos democráticos, como el más simple de todos: ganar unas elecciones
El presidente de la Federación del Comercio y la Distribución (FCD), Alexandre Bompard, había situado el domingo en 1.500 el número de comercios afectados en todo el país y estimado también las pérdidas en cientos de millones de euros, aunque aún no hay una cifra definitiva.
La FCD agrupa a grandes cadenas como E.Leclerc, Carrefour e Intermarché.
Ante la magnitud de los daños, el ministro francés de Comercio, Serge Papin, convocó este lunes una reunión con representantes de los comerciantes, artesanos, restaurantes y hoteles, así como de los sectores bancario y asegurador. Entre los participantes figuran CCI France y la red de Cámaras de Oficios y Artesanía (CMA).
En esa reunión, Di Crescenzo adelantó que reclamará medidas urgentes para ayudar a los negocios afectados, entre ellas una intervención rápida de las aseguradoras, la creación de fondos de emergencia y la concesión de préstamos con tipos de interés bonificados.
También dijo que pedirá facilitar el acceso al desempleo parcial y establecer una moratoria sobre las cotizaciones sociales y los impuestos.
Por su parte, Judith Jiguet, delegada general de la FCD, reclamó en una entrevista en BFM Business acelerar los procedimientos de indemnización y las ayudas públicas para que los establecimientos puedan afrontar las pérdidas y reanudar su actividad.
También planteó estudiar un aplazamiento de las obligaciones fiscales para los comercios afectados, en un sector que, según señaló, soporta una elevada carga impositiva.
«Es una conmoción tremenda», subrayó Jiguet, que lamentó el estado de «desolación» del sector y especialmente de «los empresarios que han perdido el trabajo de toda su vida».


