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Francisco González, expresidente del BBVA, aseguró ante el juez que el excomisario Villarejo estuvo contratado por el BBVA entre 2004 y 2017 'por alguna persona individual'.

Mientras el juez sospecha de ‘la cúpula’ del BBVA en el caso Villarejo, Francisco González asegura que se enteró por la prensa

El juez del caso Tándem, Manuel García Castellón, sospecha que «la cúpula» del BBVA consintió la contratación del excomisario José Villarejo para tareas de información y espionaje, en vista del «beneficio personal y empresarial» que le podían reportar. Francisco González, presidente del banco cuando sucedieron los hechos, ha roto hoy su silencio  de los últimos meses y asegura que se enteró del caso por los medios de comunicación.

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Según un fragmento del auto de imputación al BBVA al que ha tenido acceso Efe, el magistrado ve necesario determinar si el banco puso en marcha medidas para evitar el delito o si, por el contrario, «la ausencia de mecanismos de control» y «la tolerancia con prácticas contrarias a la buena fe empresarial» fueron «medios de los que el banco pudo haberse valido para facilitar la contratación» de Villarejo.

Todo ello, dice el juez, presuntamente «consentido por la cúpula del propio banco» por «el beneficio personal y empresarial» que le reportarían esos servicios del excomisario.

El juez imputa al banco delitos de cohecho -ya que Villarejo era policía en activo cuando trabajaba para el BBVA y le conseguía información-, descubrimiento y revelación de secretos -por esa información confidencial que le facilitaba- y de corrupción en los negocios -por las dádivas que presuntamente recibió de Villarejo uno de sus directivos-.

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En el caso de este último delito, García Castellón investigará su recorrido para aclarar si el BBVA contribuyó a mantener las relaciones con Villarejo en beneficio propio o si la presunta corrupción de alguno de sus directivos «pudiera considerarse como perjudicial para la sociedad».

Por el momento, el juez ha rechazado aceptar la petición del banco de personarse como perjudicado en espera de aclarar si se benefició de los contratos con Villarejo y si no aplicó los controles necesarios «permitiendo» así «la corrupción personal de sus directivos» y «prácticas que pudieran resultar contrarias al interés» del BBVA.

Por ello ve «necesaria» su imputación por corrupción en los negocios en este estado inicial de la investigación, de manera que la entidad pueda declarar en la causa con las garantías que ofrece la condición de imputado o investigado y se pueda determinar si efectivamente puso en marcha los mecanismos de prevención del delito («compliance»).

Este es uno de los requisitos que establece el artículo 31 bis del Código Penal, que el juez cita en su auto, para imputar a una persona jurídica: que se beneficie directa o indirectamente de los delitos y que no se hayan puesto en marcha medidas de control del delito.

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Aparte del banco, el juez ha imputado a una decena de directivos y exdirectivos de la entidad, entre ellos Ángel Cano, ex consejero delegado; Julio Corrochano, exjefe de seguridad del BBVA y ex comisario general de la Policía Judicial, y Antonio Béjar, exdirector de Riesgos y Recuperaciones Inmobiliarias que está colaborando con el juez.

Se les investiga en la pieza número 9 del caso Tándem sobre las contrataciones por valor de varios millones del banco a Cenyt, empresa del excomisario que presuntamente habría espiado unas 15.000 llamadas telefónicas de políticos, periodistas, banqueros y empresarios.

Sus imputaciones se han producido a petición de la Fiscalía Anticorrupción, que indaga las contrataciones del banco a Villarejo desde 2004, cuando la constructora Sacyr inició un movimiento para tratar de tomar el control del grupo bancario, que finalmente no tuvo éxito. Estas contrataciones se alargaron hasta el año 2017.

Las pesquisas en el caso Villarejo derivaron en la renuncia en marzo de Francisco González como presidente de honor, tras haber dejado en diciembre de presidir la entidad.

González considera que la actuación del banco ha sido «intachable»

El expresidente de BBVA Francisco González ha asegurado este martes que desde que se abrió la investigación judicial sobre la relación del banco con el excomisario José Villarejo ha estado «máximamente interesado en colaborar con la justicia, con la mayor transparencia y objetividad».

Considera que la actuación del banco ha sido «intachable» pero se ofrece a colaborar «con el objetivo de identificar y esclarecer lo más rápidamente las posibles irregularidades que se hayan podido producir», explica en una declaración remitida a Efe.

Un día después de que la Audiencia Nacional imputara a BBVA por los delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos y corrupción en los negocios, el que fuera su presidente durante más de dos décadas ve «muy importante» afrontar la investigación «con total transparencia».

Y aboga por ayudar a deslindar «posibles actuaciones individuales de carácter irregular, si las hubiera», de la actuación del banco en su conjunto».

A González no le cabe duda de que la actuación de BBVA ha sido «intachable» y «con un cumplimiento por encima de lo exigible en materia de gobierno corporativo y cumplimiento normativo».

El exbanquero incide en que durante su presidencia en BBVA se trabajó «bajo unos estrictos estándares de conducta» y se actuó «dentro de la más estricta legalidad para defender los intereses del banco, esto es, de sus profesionales, sus accionistas, sus clientes y los intereses generales de la sociedad».

Además, destaca que en mayo de 2018, «nada más tener conocimiento a través de lo publicado en un medio de comunicación de la contratación de la empresa Cenyt, vinculada a Villarejo, por BBVA«, él mismo impulsó una investigación interna en el banco para identificar cualquier actuación irregular que se hubiera producido.

Posteriormente, tras su marcha y la llegada de Carlos Torres Vila a la presidencia de BBVA, esa investigación interna fue ampliada y se encargó un informe forensic -como se conoce en el argot- a expertos independientes, que ha servido para que la entidad haya ido aportando «toda la documentación en su poder» a la investigación judicial.

En un momento en el que la duda sigue siendo si el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional citará como investigado a Francisco González, el exbanquero ensalza la entidad que presidió.

«Es una gran institución, con más de 125.000 excelentes profesionales en España y a nivel internacional, millones de clientes, numerosos accionistas y un impacto social muy relevante».

FG, como se le conoce en el mundillo financiero, asegura que tiene la mayor confianza en BBVA, en sus órganos de gobierno y sus profesionales.

«Por supuesto, todos confiamos plenamente en que los órganos judiciales esclarecerán cualquier actuación contraria a la legalidad», concluye.