¿Por qué es importante la nueva regulación PSD2 para las pymes?

¿Por qué es importante la nueva regulación PSD2 para las pymes?

22 abril, 2019
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Actualizado: 22 abril, 2019 11:56
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La regulación PSD2 entró en vigor en la Unión Europea en enero de 2018. Sin embargo, este proyecto europeo empezó a fraguarse en 2007, cuando se aprobó la primera directiva de servicios de pago (Payment Service Providers o PSD, por sus siglas en inglés). La finalidad de esta directiva era la de iniciar un mercado único de pagos digitales en toda la Unión Europea, lo que se traduciría en una promoción de la eficiencia, la innovación y la competencia dentro del territorio comunitario. En el año 2013, la Comisión Europea planteó una revisión para hacer algunas modificaciones en la directiva original y así es como nació un tiempo después la PSD2, regulación actualmente vigente en los 28 países de la Unión Europea y que en España se aprobó a principios de este año 2019, lo que nos convirtió en uno de los últimos países en hacerlo.

Pero ¿cuáles son los cambios que trae esta nueva regulación? En términos generales, este nuevo sistema facilita que los pagos en toda Europa se realicen con mayor seguridad y ofrece un servicio bancario adaptado a las nuevas tecnologías. Lo que busca la Unión Europea es, además, reforzar la posición de los consumidores, ya que la competencia sufrirá un aumento y se normalizarán nuevos métodos de pago. En el caso de las pymes, podrían hacer los cambios necesarios en su programa de facturación para disfrutar de las nuevas ventajas que conlleva la nueva regulación.

El cambio más importante es el hecho de que, a partir de ahora, los bancos tienen que dejar que terceros accedan a sus servicios de pagos si su cliente así lo desea. ¿Qué significa esto? Que los bancos y otras entidades digitales que se encuentren registradas en el Banco de España pueden acceder en tiempo real a las cuentas de un particular o una empresa de un banco concreto y hacer pagos en su nombre siempre y cuando el titular de la cuenta lo haya autorizado con antelación. Así, por ejemplo, el particular o la empresa podría tener todas sus cuentas reunidas en una misma aplicación móvil y hacer una transferencia desde la cuenta en la que tenga más dinero en efectivo sin tener la necesidad de entrar en la aplicación de cada banco para comprobarlo. ¿Y lo mejor de esta situación? Que el precio que tiene que pagar el cliente debe ser el mismo que habría pagado de haber realizado la transferencia directamente a través del banco en cuestión. Por lo tanto, la nueva regulación hace que los usuarios sean los dueños absolutos de sus cuentas, que tengán un mayor control sobre ellas y que cuenten con la capacidad de elegir qué productos y servicios quieren contratar y cuáles serán las condiciones de esta contratación.

De todas formas, este es solo un ejemplo muy básico de los cambios y los nuevos servicios que nos esperan en el sector financiero una vez esta nueva regulación empiece a asentarse y se tenga un mayor acceso a los datos de particulares y empresas. Solo el tiempo nos dirá si la regulación ha llegado para quedarse o todavía se harán nuevos cambios para que sea aún más innovadora.

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