Los innumerables retrasos e incidencias en Renfe llevó a Óscar Puente, ministro de Transportes, a modificar el régimen de indemnizaciones implantando requisitos más duros para su cobro. Sin embargo, una enmienda del Congreso del pasado mes de noviembre obliga a Renfe a recuperar los antiguos criterios de puntualidad e indemnizaciones a lo que el ministro de Transportes se niega.
Ahora, el presidente de Renfe en el diario económico del Grupo Prisa, defiende que esas nuevas indemnizaciones se carguen en los billetes de los sufridos viajeros, ya sean de Cercanías, media distancia o larga distancia, de Renfe.
Señala Álvaro Fernández Heredia, que es el actual presidente de Renfe, que cambiar la política de compensaciones de la compañía por retrasos en la alta velocidad tal y como ordena la enmienda aprobada en el Congreso de los Diputados, que hasta la fecha es donde se aprueban las leyes en España, al margen de los reales decretados dictados por el Gobierno, les costaría más de 125 millones al año, lo que implicaría una subida de tarifas del 10 % y desplazaría un 5 % de sus viajeros a la competencia.
Aunque, quizás, los más fácil para evitar esas altas indemnizaciones es que los trenes de Renfe circularan con la normalidad requeridas, sin retrasos, sin incidencias y sin averías.
Renfe defiende que les quieren imponer condiciones que no son simétricas con las del resto de operadores y que se ponen en riesgo muchos servicios que prestan pese a ser deficitarios y que el resto de operadoras no quieren dar.
Renfe y los trenes chinos
Por otro lado, ha asegurado que quieren recuperar el servicio de bajo coste Avlo en la línea Madrid-Barcelona, pero que necesitan más trenes, que para incorporar nuevos trenes a la red están abiertos a todas las opciones y que van a explorar la compra de trenes chinos.
Sin embargo, ha reconocido que hay incógnitas sobre la homologación de ese producto o si el fabricante tiene ayudas de Estado, lo que podría hacerlo incompatible para una adjudicación en Europa.
Además, ha avanzado que en un plazo de dos o tres años necesitan cerca de 30 trenes y que, en el caso de las Cercanías, están preparados de cara a una liberalización del servicio y que la fiabilidad y disponibilidad de trenes a partir de mediados de 2026 va a mejorar mucho.


