Repercusión internacional del odio de Barcelona hacia los turistas

Repercusión internacional del odio de Barcelona hacia los turistas

20 junio, 2017
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Actualizado: 20 junio, 2017 11:32
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Barcelona se ha convertido en una ciudad donde se propaga el odio a los turistas sin que las autoridades o ciudadanos hagan nada para evitarlo. 

La mala imagen de Barcelona se ha hecho viral en los últimos días por un polémico cartel con el logotipo del Ayuntamiento emplazado en una marquesina a pie de calle donde se leía: «Barcelona no es el centro comercial de los turistas». Rápidamente el Ayuntamiento aseguraba que el cartel no tenía nada que ver con ninguna campaña municipal y exigía su retirada inmediata.

Es solo una anécdota con lo registrado en los últimos años. La alcaldesa de Barcelona se dirigía a los ciudadanos casi con las mismas palabras que el cartel hace poco más de dos años: «No queremos que la ciudad se convierta en una tienda de recuerdos barata». La realidad es que todas las medidas aprobadas por el Gobierno municipal de Colau con el apoyo del PSC se han encaminado hacia ese objetivo, el del «turismo de zapatilla», es decir, poniendo barreras al turismo de calidad con la moratoria hotelera, y sin paralizar los alquileres de pisos turísticos.

Medios británicos, como The Independent, han escrito sobre esta situación, colocando a Barcelona como la sexta ciudad del mundo que más odia a los turistas. La primera alcaldesa de Barcelona asumió el cargo con un discurso contra el turismo. «No queremos que la ciudad se convierta en una tienda de recuerdos barata», recuerda el diario. Desde entonces ha congelado licencias para los nuevos hoteles y apartamentos de alquiler de vacaciones, y ha puesto las sospechas sobre los sitios de alquiler a corto plazo, como la multa de 30.000 euros a AirBnb . También ha propuesto introducir un nuevo impuesto turístico y limitar el número de visitantes, poniendo puertas al campo, más cuando los turistas se están alojando en la periferia de Barcelona, pero continúan visitando la ciudad condal.

Junto a Barcelona se encuentra también Amsterdam. Frans van der Avert, director ejecutivo de Marketing de Amsterdam, aseguró: «Las ciudades están muriendo por el turismo. Nadie vivirá más en los centros históricos. Muchas ciudades históricas más pequeñas en Europa están siendo destruidas por los visitantes».

Durante su discurso en el Foro Mundial de Turismo en Lucerna, añadió: «No gastamos ni siquiera un euro en la comercialización de Amsterdam. No queremos tener más gente. Queremos aumentar la calidad de los visitantes – queremos personas que estén interesadas en la ciudad, no que lo quieran como telón de fondo para una fiesta. Vemos muchos visitantes sin respeto por el carácter de la ciudad». Al tiempo que culpaba del problema a las aerolíneas de bajo coste.

Otro de los lugares más frecuentados por turistas es la isla de Santorini, en Grecia. El puerto más activo de Grecia anunció que era suficiente: el número de visitantes de cruceros tendría que ser limitado. Entonces llegaban 10.000 turistas a la isla cada día en cruceros -ese número ahora está limitado a 8.000. Colau ha intentado reducir el número de turistas imponiendo tasas más altas a los cruceristas.

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