¿Por qué Repsol no quiere gasolineras sin trabajadores?

¿Por qué Repsol no quiere gasolineras sin trabajadores?

19 octubre, 2016
|
Actualizado: 19 octubre, 2016 13:55
|

Repsol, Cepsa y BP copan gran parte del mapa de las gasolineras de España. La oferta de las gasolineras sin trabajadores ha sido un motivo de alarma por la supuesta falta de seguridad, pero no es el verdadero motivo.

En España existen cientos de gasolineras sin trabajadores, y jamás nadie se ha quejado al respecto ni ha puesto el grito en el cielo por un supuesto tema de seguridad. Estas gasolineras están ubicadas principalmente en las cooperativas, estaciones que solo pueden usar los socios de las mismas y a un precio más barato que el resto.

Así lo ha puesto de manifiesto este miércoles el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, José María Marín de Quemada en el Congreso de los Diputados, quien las identifica como «estaciones de servicio automáticas».

Asimismo, en España existe un gran número de gasolineras con un solo dependiente, cuya única función es la de cobrar al consumidor no solo por la gasolina que llena el depósito, sino también por los productos que se consumen en las tiendas de estas gasolineras, que suponen un ingreso extra muy importante para las petroleras, como Repsol o BP.

Si existieran gasolineras automáticas podría existir una «fuente de competencia», y con ellas una bajada de precios al tiempo que se hace frente a un negocio controlado por un oligopolio. Estas estaciones permitirían dar servicio en zonas donde hoy no son rentables las gasolineras tradicionales, como las zonas rurales o en zonas de concentración urbana densa.

«No creo que supongan ningún problema de seguridad», ha afirmado Quemada, pero sí que habría que adecuar la normativa municipal, sin que ello suponga un riesgo relevante. Asimismo, facilita a los usuarios la carga de los depósitos.

El presidente de Competencia niega que estas gasolineras automáticas sean una traba al empleo. «No estamos hablando de pasar de un sistema que tiene 12 empleados en una estación de servicio a otra que no hay ninguno«, ha indicado, mientras recuerda que la mayoría de estaciones en España solo tienen un único empleado, situado en la caja, dentro de la tienda, y cobrando lo que las personas que se han echado ellos mismos los combustibles y carburantes. Estos empleados se sitúan al final de la tienda, para que los usuarios tengan que atravesar completamente el pasillo y poder consumir más productos del interior, como patatas fritas o bebidas. «Esto es a lo que nos enfrentamos», ha afirmado Marín de Quemada.

Además, las estaciones de servicio automáticas no están desatendidas, sino que son controladas por control remoto y no plantean problemas de seguridad si se aplica una normativa adecuada, al tiempo que facilitan el acceso de los usuarios, mientras que el problema de los vertido está técnicamente resuelto.

El máximo responsable de Competencia también ha tirado de las orejas a las gasolineras por subir el precio de los carburantes casi inmediatamente después de las subidas del precio del petróleo, mientras han esperado a bajarlos cuando el crudo se desplomaba. Esta práctica se conoce como el efecto cohete -cuando sube el crudo, la gasolina se dispara- o el efecto pluma -cuando el petróleo cae, la gasolina cae lentamente-.

En Suecia, estas gasolineras automáticas alcanzan el 60%, mientras que en Dinamarca el porcentaje sube al 65%. En Holanda son el 23%.

.
Noticias Relacionadas: