Ron señala a Saracho: «Decía que la acción estaba cara, que había que hacerla caer»

Ron señala a Saracho: «Decía que la acción estaba cara, que había que hacerla caer»

15 junio, 2017
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Actualizado: 15 junio, 2017 9:29
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El ex presidente de Banco Popular, Ángel Ron, ha cargado con el ex presidente de la entidad financiera, Emilio Saracho. Al tiempo ha asegurado que accionistas de referencia de la entidad ganaron con el desplome en Bolsa.

Ángel Ron ha cargado duramente contra Emilio Saracho, principal acusado en las denuncias ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por la quiebra del Popular, desvelando las conversaciones que se mantuvieron en los últimos meses del Popular. «Desde el principio, manifestó su voluntad de meter presión a los supervisores y al poder político para que facilitasen una operación corporativa. Yo advertií que era una estrategia muy peligrosa», ha asegurado el histórico ex presidente del Popular en una entrevista a El Independiente, justo cuando se cumple una semana de la caída del Popular, una operación que deja numerosas dudas y que aún no tienen respuesta.

Ángel Ron ha afirmado que el Banco Popular tenía un valor de 6.500 millones en diciembre, y que el BBVA ofreció en noviembre 5.500 millones, motivo por el que rechazó la oferta. Ron se muestra «desolado y perplejo» de lo mal que se han hecho las cosas, al tiempo que señala su preocupación por «la mejor plantilla de trabajadores de España«.

Para Ron, el Popular era solvente hasta su último día al frente de la entidad financiera, momento en el que Saracho cogió las riendas para entrar en una crisis de confianza hasta su extinción. El cambio de presidencia se produjo oficialmente el 20 de febrero.

Para Ron, las declaraciones de Saracho en su primera Junta de Accionistas fueron «inconcretas» y «generaron alarma en el mercado y provocaron que las acciones se desplomasen un 50% en cuestión de días». Son precisamente esas declaraciones por las que se ha denunciado también a Saracho para provocar la caída en el precio en Bolsa, y con ello llevar el miedo a clientes y depositantes.

A juicio de Ron, Saracho manifestó desde el principio «su voluntad de meter presión a los supervisores y al poder político para que facilitasen una operación corporativa. Yo advertí que era una estrategia muy peligrosa». «Le advertí (a Saracho) que Popular era un banco comercial, no de inversión; que mantener la confianza del accionista y el depositante es vital», continúa Ron, dejando constancia de que el pasado de Saracho en JP Morgan y en la banca de inversión del Santander no eran suficientes para tomar las riendas del banco.

Ángel Ron también se ha referido al Santander. A su juicio, la entidad presidida por Ana Botín ha realizado una gran operación al quedarse el Banco Popular por tan solo un euro, más cuando las ofertas no vinculantes apuntaban a millonaria tasaciones tan solo 6 meses antes. «BBVA ofreció 5.500 millones«, ha apuntado Ron, que también ha perdido por la extinción y la quiebra del Popular. En concreto, un millón de euros, al tiempo que prepara su defensa ante las denuncias que le caerán por su gestión en el banco.

«Si alguien pretende imputar a los directivos que estábamos ahí algún tipo de responsabilidad, nos vamos a defender», ha afirmado. En este sentido se refiere a los créditos concedidos para acudir a la ampliación del Popular de junio de 2016. «La concesión de anticipos es una práctica perfectamente legal. Comprar acciones es una muestra del orgullo de pertenencia y de compromiso que tenía la plantilla», ha señalado Ron. El 75% de los trabajadores del Popular acudieron a la ampliación.

Accionistas de referencia se lucraron con las posiciones cortas en Popular

Ángel Ron también se refiere a los bajistas, cuyo papel en la caída del precio de las acciones del Popular fue «decisivo», al tiempo que pidió a la CNMV una regulación sobre estas prácticas y dotarlas de transparencia. «Tengo la sospecha, bien fundamentada, de que accionistas significativos se lucraron poniéndose cortos y recuperaron, de este modo, buena parte de las pérdidas registradas. Cuando se habla de banca, es vital la prudencia y la discreción, y ningún consejero o ejecutivo puede jugar a aprendiz de brujo».

Asimismo, también se muestra «perplejo» sobre la prohibición de posiciones cortas en Liberbank y no sobre el Popular, una doble vara de medir a la que no encuentra justificación alguna.

«Aquí hay un banco cotizado con 90 años de historia, que siempre ha sido transparente y pasado las auditorías sin salvedades», ha indicado cuando se le ha preguntado si el Popular era comparable con Bankia.

 

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