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El presidente de Seat, Luca de Meo, (i) durante la conferencia este jueves donde ha explicado que en los próximos años, con las inversiones ecológicas que van a tener que realizar los fabricantes, los costes y el precio de los coches van a subir, para después bajar. EFE/LUIS TEJIDO.

Seat advierte que con las inversiones ecológicas los precios de los coches subirán

El presidente de Seat, Luca de Meo, ha explicado que en los próximos años, con las inversiones ecológicas que van a tener que realizar los fabricantes, los costes y el precio de los coches van a subir, para después bajar.

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De Meo ha intervenido este jueves en una jornada organizada por el clúster vasco de automoción, Acicae, y Expansión, sobre el futuro del sector.

Aunque publicará sus resultados financieros a finales de marzo, 2018 ha sido un buen año para Seat, con los modelos más vendidos de España. «Nunca habíamos vendido y producido tantos coches. Tenemos mucho menos miedo al futuro», ha dicho De Meo.

Ahora están notando «el paso bastante brutal de diésel a gasolina, que tiene un impacto fuerte para todos». Aunque en Alemania hay un repunte del diésel, De Meo ha opinado que puede ser un efecto de que haya más disponibilidad de coches diésel, y, por tanto, mejores ofertas. «Ahora es muy conveniente comprar un diésel», ha señalado.

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Actualmente en España las ventas del eléctrico son solo de un 0,3 por ciento; para lograr los objetivos de CO2 en 2025 van a tener que matricular un 25 por ciento de coches con emisiones cero, sean eléctricos o de hidrógeno, o pagar una multa, ha recordado.

«¿Qué significa eso en inversiones y costes?: Hemos calculado que vamos a necesitar 40 fábricas de ensamblaje de baterías en Europa. La de Tesla ha costado 4.000 millones de dólares, por cuarenta son 160.000 millones de dólares», ha estimado.

A su juicio, un país fabricante como España debe tener «la ambición» de contar con cinco o seis de esas factorías, ya que «las baterías tienen que estar al lado de las fábricas».

De Meo ha pedido colaboración público-privada para afrontar estas inversiones porque «todo el mundo habla, pero…». En España hay que invertir más en I+D, ha reclamado.

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Lo ha explicado con una anécdota: «Queremos facilitar a nuestros trabajadores la compra de un coche eléctrico. La situación es ideal, son quince mil personas, están ocho horas en la fábrica y mientras están se carga el coche; hemos sacado una licitación (para poner una electrolinera), y al final lo vamos a tener que hacer nosotros, porque nadie quiere invertir».

A pesar de ello, De Meo ha insistido en que los fabricantes no tienen que tener miedo al futuro. Incluso ha aventurado cómo será la situación dentro de treinta años, cuando las calles de las ciudades «se cerrarán al tráfico privado».

Además del transporte público, se tendrá un coche pequeño para movilidad individual y una furgoneta para cinco o seis que es la que te llevará. También un coche premium porque siempre hay gente con pasta, pero no habrá coches para entregar mercancías, el reparto será por drones», ha augurado.

En la misma jornada, el vicepresidente de la asociación de fabricantes Anfac, Mario Armero, ha lamentado que por la incertidumbre en la regulación de los diésel en España se haya perdido este año un 8 por ciento de ventas.

En cambio, se venden más coches viejos: «El año pasado se vendieron más de 170.000 coches de más de quince años, los que deberían estar achatarrados. La gente piensa ‘espera, me voy a comprar un coche viejo por quinientos o mil euros, no vaya a ser que me prohíban el acceso’ (al centro de la ciudad)».

«¿Cuándo saldemos de este impasse? cuando salga la ley de cambio climático y se despeje la duda de si hay prohibicionismo o no de los coches diésel», ha zanjado Armero. EFECOM

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