El sector lácteo español agoniza

El sector lácteo español agoniza

08 junio, 2016
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Actualizado: 08 junio, 2016 0:00
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El Ministerio de Agricultura, dirigido por Isabel García Tejerina, se autoproclamó garante de ese contrato e incluso realizó campaña para difundirlo, pero la realidad es que no se cumple.

El sector lácteo vive una crisis sin precedentes en España. Los precios han caído en picado desde enero de 2014 hasta los 0,28 euros por kilo, aunque hay explotaciones ganaderas que han puesto precios de derribo. «Del orden de 0,20 euros», afirman fuentes del sector a NEGOCIOS.COM. Y es que, tanto la ley de cuotas impuesta desde Bruselas como el veto ruso solo han tenido un benefactor: Holanda, Alemania e Irlanda, cuyos derivados de la leche han conquistado el mercado español gracias a una práctica inusual: «Derribar el precio para hundir a la competencia interna y así quedarse con el mercado», afirman las fuentes.

De hecho, gracias al veto ruso, el mercado de quesos en España se vio claramente afectado.» El 30% de los quesos para exportación los compraba Rusia», afirman. Ese veto lo aprovecharon los alemanes y holandeses para invadir con sus productos el mercado español, pero a precios tan bajos que hacen imposible la venta del producto español.

De poco han servido las manifestaciones y protestas en Madrid de los ganaderos venidos de toda a España. El sector está en su peor crisis desde que se registran datos. Los precios iniciaron una caída sin precedentes en enero de 2014 y la gran mayoría creyó que se debía a un tema cuyuntural o puntual, como ya había ocurrido otras veces, la última en 2009. 

Los ganaderos poco previsores creyeron que la superarían, pero no contaban con el largo período de crisis que se avecinaba. De hecho, los precios han registrado una histórica caída mes tras mes durante los últimos 27 meses. 

Esta agonizante muerte viene de Bruselas y sus leyes, de la distribución y de un sector cuya demanda no cubre el exceso de producción. De tal calibre es ésta, que incluso una industria holandesa incentiva a las explotaciones que no aumenten la producción. 

Los datos de explotaciones ganaderas en Galicia hablan por sí solos: cierran dos cada día desde el inicio de este año. Solo en abril han cerrado 115 ganaderías y 2.000 de las 9.000 registradas en la Comunidad Autónoma han tirado los precios para intentar vender lo poco que tienen, eso sí a pérdidas: a 0,21 euros por kilo de leche, para un coste de 0,3 euros por kilo. No hay margen, sencillamente las cuentas no cuadran.

El sistema de cuotas impuesto por Bruselas ha destrozado la ganadería española, más cuando en países como Irlanda, Alemania y Holanda han incrementado la producción a ritmos muy altos, del 2,5% en Holanda, del 10% en Irlanda y del 7% en Alemania. Una producción que no tiene demanda alguna y cuyo único objetivo es conseguir cuota de mercado fuera de sus territorios. «Quieren hacerse con el mercado y lo están consiguiendo», afirman las fuentes del sector consultadas por este diario.

El otro gran problema es la fuerza de los distribuidores, quienes compran a la industria y ésta a los ganaderos. Los distribuidores compran a 0,52 euros por litro, dejando un margen de 0,22 euros para industria y ganaderos, mientras que ellos sacan un margen del 100% al vender en los lineales a 1 euro por litro. Pero en esta cadena, pese al acuerdo firmado entre el sector, los ganaderos continúan sin tener un poder de negociación.

Pero a la tragedia de los cierres de explotaciones ganaderas se suma la tragedia familiar. Y es que, en Galicia hay una gran cultura por las explotaciones de este tipo, que une a generaciones tras años en pie. Antes, el problema se aliviaba con la construcción, pero ahora no hay un sector específico que arranque con buenas perspectivas si no es el de la tecnología. Así, estas familias tienen que regenerar el negocio, visualizar otro tipo de futuro y emprender sin saber a ciencia cierta si van a poder subsistir.

Las perspectivas del sector lácteo no son nada halagüeñas, aunque mantienen un hilo de esperanza de cara a fin de año, cuando esperan un incremento en los precios. «Esperamos a confirmar que hemos tocado suelo», han asegurado.

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