Renfe ultima la adjudicación de 30 nuevos trenes de alta velocidad, con un presupuesto inicial de 1.362 millones de euros, la mayor contratación de la historia de la compañía, que pueden llegar a 1.777 millones en caso de que se extienda el pedido hasta 40, como está previsto en la licitación. Los dos fabricantes que parten con más posibilidades son la Siemens e Hitachi, frente a la francesa Alston o la española Talgo.
Fuentes de Renfe han confirmado a EFE que la compañía estudia los últimos detalles de esta adjudicación, que «muy probablemente» se tratará en el Consejo de Administración de la operadora pública el próximo martes 27 y que permitirá renovar una flota envejecida, parte de la cual se mantiene desde el estreno del AVE en 1992.
Los 30 trenes -40 en caso de que se ejercite la opción de los 10 adicionales- deben estar preparados para circular a 350 kilómetros por hora, tal como comprometió el ministro de Transportes, Óscar Puente, pero que exige actualizar la infraestructura.
Los fabricantes con más posibilidades de ganar el macrocontrato de Renfe
Los dos fabricantes con más posibilidades de hacerse con este supercontrato son la alemana Siemens, con la nueva plataforma Velaro Novo (una evolución del Velaro E que circula en España como la serie 103 de la flota de Renfe) y la anglo-italo-nipona Hitachi Rail, con su tren ETR1000 de última generación, que es una evolución del modelo que ya tiene en operación en España a través de Iryo.
Otros posibles candidatos son el grupo francés Alstom o la española Talgo.
La licitación prima la rapidez en los plazos de fabricación y la disponibilidad de las nuevas unidades.
El calendario de entregas establece que las primeras cinco unidades deberán incorporarse en poco más de tres años, fecha a partir de la cual el adjudicatario deberá entregar un nuevo tren cada mes y medio. La totalidad de la flota tendrá que estar plenamente operativa en seis años y medio.
La resolución de la licitación -en la que el criterio económico pondera un 30 %- se ha retrasado sobre las fechas previstas, ya que debería haber estado resuelta en la primera quincena de septiembre.
Trenes de gran capacidad
Los trenes tendrán gran capacidad -un mínimo de 450 plazas distribuidas en dos clases- y deberán contar con espacios accesibles para personas con movilidad reducida y para bicicletas, además de servicios de restauración como cafeterías.
Estos nuevos convoyes incorporarán las prestaciones propias de la tecnología ferroviaria de última generación y estarán construidos para operar en ancho estándar UIC de 1.435 mm e irán equipados con los sistemas de señalización y control más avanzados, entre ellos ERTMS/ETCS, así como ASFA.
La línea Madrid-Barcelona será la primera en la que se pueda circular a 350 km por hora una vez que concluyan las obras de modernización, lo que permitirá enlazar las dos ciudades en menos de dos horas.
Portavoces oficiales de Renfe han explicado que el orden del día del Consejo de Administración figura como confidencial y han eludido confirmar si se tratará el asunto el próximo martes.
