La aerolínea portuguesa TAP entra esta semana en la fase decisiva para conocer a su futuro socio privado, con la elección prevista entre la alemana Lufthansa y el grupo franco-neerlandés Air France-KLM, que compiten por adquirir el 44,9 % de su capital.
El calendario anunciado por el Gobierno portugués sitúa la decisión a mediados de octubre, después de que ambos aspirantes entregaran sus ofertas finales mejoradas el pasado 30 de septiembre. El ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, explicó que el Ejecutivo dispondría de quince días para evaluarlas, lo que coloca la elección en torno al jueves 15.
La expectativa fue reforzada el pasado jueves por el consejero delegado de Air France-KLM, Benjamin Smith, quien declaró en Bruselas que esperaba conocer esta semana la decisión del Estado portugués. El grupo elegido pasará a una negociación definitiva, previa a la formalización de la operación.
TAP, la estrategia de uno de los grandes grupos europeos de aviación
Está en juego la incorporación de TAP a la estrategia de uno de los grandes grupos europeos de aviación, con sus conexiones entre Europa y Brasil y su centro de operaciones en Lisboa como principales atractivos. Para Portugal, la venta debe garantizar el desarrollo de la compañía y permitir recuperar parte del dinero público destinado a su rescate.
El modelo de privatización contempla la venta del 44,9 % a un inversor de referencia y reserva hasta otro 5 % a los trabajadores. El Estado conservará al menos el 50,1 % del capital, aunque el marco de la operación permite atribuir al nuevo socio derechos que le otorguen una influencia decisiva en la gestión.
La elección llega tras una ronda adicional de negociaciones motivada por la proximidad de las propuestas. Lufthansa y Air France-KLM presentaron sus ofertas vinculantes el 29 de julio, que fueron examinadas por Parpública, la sociedad encargada de gestionar las participaciones del Estado.
El Gobierno decidió en septiembre prolongar la negociación con ambos grupos porque, pese a ofrecer proyectos diferentes, sus propuestas habían obtenido una valoración global muy similar.
El precio, uno de los factores decisivos en la venta de TAP
El precio será uno de los factores de la selección, junto con el plan industrial, la capacidad financiera del comprador y los compromisos de conectividad. Lisboa ha fijado entre sus prioridades las conexiones con los archipiélagos portugueses, las comunidades emigrantes y los países lusófonos, así como el crecimiento en Oporto, la inversión en la flota y el refuerzo de los centros de mantenimiento e ingeniería.
La pugna quedó reducida a dos aspirantes en abril, cuando IAG, matriz de Iberia y British Airways, renunció a presentar una oferta por la participación minoritaria.
La entrada de Lufthansa o Air France-KLM en TAP reforzaría la presencia de uno de los competidores de IAG en la península ibérica y en las rutas transatlánticas. La compañía portuguesa aporta una posición destacada en el mercado brasileño y una base de conexiones en Lisboa.
La privatización abre una nueva etapa en una compañía que ha pasado por sucesivos cambios de propiedad durante la última década. En 2015, el Estado vendió el 61 % de su sociedad matriz al consorcio Atlantic Gateway, pero recuperó una participación del 50 % al año siguiente y volvió a reforzar su posición en 2020.
Renacionalización en 2021
El impacto de la pandemia desembocó en la recuperación del control público íntegro de la aerolínea en 2021 y en un plan de reestructuración respaldado por ayudas estatales de unos 3.200 millones de euros.
El Gobierno anunció el pasado junio que la Comisión Europea había confirmado la conclusión satisfactoria de ese plan. Sus últimos compromisos incluyeron la venta de las participaciones en Cateringpor y en la empresa de servicios aeroportuarios SPdH, además de la devolución de casi 25 millones de euros al Estado.
TAP llega a la elección de su socio bajo la presión del encarecimiento del combustible. La compañía registró pérdidas de 99,2 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 40 % superiores a las del mismo período del año anterior, pese al crecimiento de los ingresos y del tráfico de pasajeros.


