PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Jeff Bezos, dueño de Amazon, es el hombre más rico del mundo, según Forbes.

Una juez de Madrid admite una querella contra Amazon por propiedad intelectual

Una juez de Madrid ha admitido a trámite la querella presentada por la administradora de una sociedad dedicada a la venta de pruebas de embarazo y ovulación contra la filial de Amazon en España, por un supuesto delito contra la propiedad intelectual.

En un auto fechado el pasado 27 de julio al que ha tenido acceso Efe, la titular del juzgado de Instrucción número 22 acepta investigar los hechos denunciados por la querellante, que sostiene que la multinacional utilizó el nombre comercial de su empresa, Libertytest, para comercializar unos test diferentes a los que ella vendía.

Según consta en la querella, la administradora de Libertytest cuenta con el “derecho exclusivo” a utilizar la marca desde la primavera de 2015, vendiendo sus productos, destinados a pruebas de embarazo y ovulación, únicamente a través de su propia página web.

Cuando la firma ya contaba con un “prestigio adquirido dentro del sector” y se había convertido en “un referente entre las consumidoras de este tipo de pruebas”, las ventas de Libertytest “empiezan a sufrir un notable descenso sin que existiera ninguna causa que pudiera justificarlo”.

A consecuencia de ello, la querellante “detectó la existencia de un anuncio de Amazon en el que estaban comercializando bajo el nombre comercial del que es titular (Libertytest) pruebas de embarazo distintas a las suyas”.

Reclamó entonces a los buscadores de Internet para que retiraran los anuncios, se dirigió a un notario para que levantara acta de las búsquedas en las que aparecía la utilización “indebida” de la marca, y envió varios burofaxes a Amazon.

La administradora alega, además, que paralelamente a la bajada de ventas, empezó a recibir correos electrónicos de las compradoras que “ponen de manifiesto que el producto que han adquirido no cumple con las características y el nivel de calidad” anunciado por Libertytest, ya que “no son el suyo, sino otros de diferentes fabricantes adquiridos a través de Amazon”.

A pesar de que los buscadores, prosigue la querella, comunicaron a la multinacional “el rechazo a la publicación por infracción de marca”, el gigante tecnológico “hizo caso omiso a las advertencias y, pasados unos meses, volvió a utilizar las mismas campañas utilizando de nuevo la marca”.

Los letrados de la querellante defienden que Amazon era conocedor de la “notoriedad” y el “prestigio” de la compañía, siendo el motivo por el que la seleccionó como palabra clave de búsqueda y como título en las búsquedas de los usuarios “con el objeto de sustraer el tráfico para dirigirlo hacia su web de comercio electrónico”.

En este sentido, reiteran que la tecnológica no sólo ha actuado de “mala fe” sino que también “ha creado confusión entre los usuarios que pretendían adquirir el producto de la marca registrada Libertytest haciéndoles creer que los ofertados en Amazon pertenecían a ella”.

La situación ha provocado a la administradora de la compañía “una pérdida de clientes y de facturación superior al 80 %, con respecto a las cifras que manejaba con anterioridad”, además de la pérdida de prestigio, mientras que el daño patrimonial, concluyen, supera los 120.000 euros, según el informe de valoración económica de daño emergente y lucro cesante aportado a la causa.