La empresa de telecomunicaciones Virgin Media O2 informó este martes de que recortará miles de puestos de trabajo como parte de un programa de reestructuración destinado a reducir costes y su deuda, si bien no especificó el número de empleos.
Virgin Media O2 es fruto de una fusión al 50 % entre Liberty Global (dueña de Virgin Media) y Telefónica (dueña de O2). La compañía unió la red de fibra óptica de banda ancha de Virgin con la infraestructura de telefonía móvil de O2 para ofrecer servicios conectividad.
La compañía especificó hoy que tiene como objetivo reducir costes por valor de 800 millones de libras (952 millones de euros) anuales para el año 2029, en un contexto marcado por una intensa competencia y una creciente carga de deuda.
El gigante de las telecomunicaciones señaló que la mayor parte del ahorro procederá de la supresión de empleos dentro de su plantilla de 16.000 personas en el Reino Unido, con la meta de reducir sus costes laborales en aproximadamente un 30 %.
Aunque no se ha confirmado el número exacto de puestos que se eliminarán, la empresa indicó que la mayoría de los afectados no desempeñan funciones de cara al cliente.
Asimismo, la compañía revisará su relación con contratistas y proveedores como parte de este drástico plan de reducción de costes.
«Quedarse de brazos cruzados y seguir haciendo lo mismo de siempre no es una opción», señala el CEO de Virgin Media O2
El consejero delegado de Virgin Media O2, Lutz Schuler, dijo que, dadas las condiciones del mercado, «el marco regulatorio en el sector de la fibra óptica y los cambios tecnológicos que están transformando todos los ámbitos de la economía, quedarse de brazos cruzados y seguir haciendo lo mismo de siempre no es una opción».
«Aunque muchas de estas decisiones son difíciles, resultan necesarias para nuestro éxito y crecimiento futuros», agregó.
El directivo indicó que la empresa aportará más detalles sobre su nuevo plan estratégico en los próximos meses, pero que ya se están tomando decisiones complejas para reducir costes.
VMO2 arrastra una deuda neta que está situada aproximadamente, según los medios, en unos 22.000 millones de libras (26.180 millones de euros).
