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Escuelas Católicas pide la revisión de la ‘ratio’ de alumnos

Se aplicaría en los centros que han perdido unidades

La patronal de los centros educativos concertados católicos de Castilla y León, que agrupa a 180 colegios, aprovechó hoy el inicio del curso escolar 2019-2020 para pedir a la Consejería de Educación actualizar las ratios de alumnos por aulas en los centros que han perdido unidades. Una demanda que supondría actualizar el Acuerdo de Centros en Crisis para la enseñanza concertada y, por lo tanto, posibilitaría el mantenimiento del empleo. El secretario autonómico de Escuelas Católicas, Leandro Roldán, reconoció que hace unos años conseguir los 25 alumnos por aula en Educación Primaria era sencillo pero ahora algunos centros deben hacer “equilibrios” para alcanzar ese número y obtener el concierto.Un curso que empieza estos días con 100.053 alumnos y más de 9.000 profesionales en las aulas de los centros de Escuelas Católicas, con un 0,2 por ciento más de estudiantes, a falta del cierre de las matrículas de Formación Profesional. Hay un total de 4.316 unidades, ocho más que en el curso pasado -trece han desaparecido-, gracias, exclusivamente, a la FP.
En ese sentido, Roldán reclamó ampliar el mapa escolar de FP en Castilla y León para ofrecer una “mayor flexibilidad” a los centros, como por ejemplo la posibilidad de cambiar unidades de Bachillerato a grados formativos y así adaptarse a la demanda laboral.El responsable de la patronal consideró que el ligero aumento del número de alumnos confirma la confianza depositada por miles de familias de Castilla y León en la educación de calidad que ofrecen los centros concertados de Escuelas Católicas, hasta el punto de suponer el 28,7 por ciento de la enseñanza de la Comunidad. “Defendemos un modelo educativo avalado por su calidad, experiencia e innovación educativa, y que busca potenciar las capacidades de nuestros alumnos, con una educación en valores”, precisó. Eso sí, mostró su preocupación por la falta de crecimientos importantes en los últimos cursos, relacionado con la pirámide poblacional.
Con motivo del nombramiento de la consejera de Educación, Rocío Lucas, con su nuevo equipo, Escuelas Católicas ya ha solicitado una reunión con la responsable de la cartera que deber servir para reclamar a la Junta de Castilla y León el cumplimiento de varios compromisos electorales como el acuerdo firmado con la Consejería para la aplicación de la Ley de la Carrera Profesional Docente a los profesores de la concertada, que deberá entrar a partir de 2020. También solicitará conocer el estudio de la concertación del primer ciclo de Infantil, algo que, a juicio de Roldán, sería “muy positivo” para la mejora de la calidad de la educación de Castilla y León y que amplía el derecho a la libertad de enseñanza de las familias.
Por último, la patronal insistirá en defender una «justa» financiación de conciertos y un aumento en la partida general de ‘Otros Gastos’ (destinada al pago del personal no docente y al equipamiento necesario para llevar a cabo la labor educativa y al mantenimiento del centro como luz, calefacción y reparaciones ordinarias). Escuelas Católicas insiste en que esta partida presupuestaria es “insuficiente” y no garantiza un mantenimiento mínimo de las instalaciones. “Demandamos desde hace muchos cursos que se realice un análisis profundo con el estudio del coste real del puesto escolar para que pueda aumentar esa partida presupuestaria a nivel nacional”, dijo Leandro Roldán.
No en vano, recordó que los centros de la Comunidad reciben, por este concepto, lo que marcan los Presupuestos Generales del Estado y la Junta no aporta ninguna cantidad añadida. Puso el ejemplo de que cada colegio de Castilla y León recibe de media anual unos 6.000 por unidad de Infantil concertada mientras que en Navarra asciende a 11.000 euros y en País Vasco, a 10.000 euros.Escuelas Católicas Castilla y León recuerda que la educación concertada es una educación de “calidad”, “complementaria” y “necesaria”, elegida por un elevado número de familias, por lo que la administración debe garantizar una financiación que cubra sus derechos y certifique la libertad de elección de centro.
Además, en clave nacional y a la espera de contar con un Gobierno, la patronal de colegios católicos reclama un pacto por la educación consensuado entre las fuerzas políticas pero también con otros agentes de la comunidad educativa para que “todos” se vean reflejados. En todo caso, incide en la complementariedad de las enseñanzas pública, concertada y privada y la libertad de la elección de los padres para la educación de sus hijos. “Nos preocupa que un futuro Ejecutivo central desprestigie nuestro trabajo y se atribuyan a la enseñanza concertada beneficios inexistentes”, sentenció el responsable autonómico de la patronal.Con el objetivo de ofrecer una formación integral y una educación centrada en la innovación, Escuelas Católicas desarrolla proyectos propios que implican no solo al alumno, sino a todos los agentes de su entorno. Proyectos como el Plan PIPE, un programa de idiomas que refuerza las 245 secciones bilingües existentes.
El 80 por ciento de los centros tiene secciones bilingües pero el Plan PIPE (Plan Integral de Plurilingüismo Educativo) permite ir más allá en el aprendizaje de idiomas.Actualmente, el programa de idiomas alcanza 85 centros adscritos y 8.800 alumnos que han podido certificar sus conocimientos por medio de los exámenes oficiales de Trinity College London y Cambridge English. Además, este curso es el cuarto del Plan BIBE, programa de idiomas dirigido a alumnos de 0 a 6 años, que se impartirá en 44 centros.Escuelas Católicas también apuesta por las tecnologías como ayuda en la educación.
Un total de 127 centros cuenta con la certificación de excelencia en TIC, el 70 por ciento de los centros de la organización. Además, 44 de estos han obtenido el nivel 5 en excelencia TIC, avanzando desde los 38 del curso anterior.Por último, la patronal de centros católicas apuesta por la formación continua de su profesorado y por la innovación pedagógica de sus centros. Por eso se mantendrá su Plan de Formación que fomenta la capacitación de sus profesionales y la mejora de la educación que reciben los alumnos. El curso pasado se realizaron 70 actividades formativas en las que participaron más de 5.000 docentes y profesionales y que se centraron en materias de innovación como orientación, atención a la diversidad, fomento de la lectura, pedagogía infantil, idiomas, formación de directivos, calidad, nuevas tecnologías o comunicación.

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