Escrapalia, encargada de subastar los bienes de la inmobiliaria Reyal Urbis, que se fue a concurso en 2013 protagonizando una de las mayores quiebras de entonces, ha sacado a subasta pública más de 300.000 m2 de suelo valorado en 11,6 millones de euros con descuento del 76 %.
Los activos comprenden suelo urbano y urbanizable residencial en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Bezana (Cantabria), y no urbanizable en Sueca (Valencia) y Guadalajara. Además de un trastero en León, ha señalado en un comunicado.
221 activos de Reyal Urbis subastados
Desde que dio inicio el plan de subasta, en octubre de 2023, Escrapalia ha lanzado a subasta electrónica 221 activos inmobiliarios procedentes de la liquidación del grupo inmobiliario de Reyal Urbis. En su mayoría suelo urbano y urbanizable, y valorado en el plan de liquidación en 503 millones de euros.
Reyal Urbis presentó el concurso voluntario de acreedores en febrero de 2013 con un pasivo superior a 4.600 millones. Entonces contaba con un banco de suelo total de 7,8 millones de metros cuadrados de edificabilidad.
En mayo de 2010, el diario La Gaceta publicó una serie de reportajes que acusaban al entonces presidente del Congreso y expresidente de Castilla-La Mancha, el socialista José Bono, de realizar operaciones inmobiliarias ventajosas y recibir supuestos tratos de favor por parte del constructor Rafael Santamaría, dueño de la empresa Reyal Urbis.
Según las investigaciones publicadas por La Gaceta, en julio de 2006 la sociedad patrimonial de la familia de Bono intercambió un piso valorado en 580.000 euros por dos áticos de lujo en Estepona (Málaga). La inmobiliaria Reyal valoró estos áticos en 925.000 euros, lo que generó acusaciones de un intercambio desproporcionado.
El diario señaló que la Junta de Castilla-La Mancha, bajo la influencia del PSOE de José Bono, aprobó recalificaciones de terrenos en Toledo y otras zonas para proyectos de Reyal Urbis durante la etapa en la que José Bono gobernaba la comunidad autónoma.
