El presidente y máximo accionista de Abanca, Juan Carlos Escotet, ha defendido este domingo la «empatía hacia los demás» del banco en la décima romería internacional, celebrada en el Monasterio de San Clodio, en Leiro (Ourense) con representación de más de doce países. Abanca nace de la quiebra de las cajas de ahorro gallegas que dieron lugar a NovaCaixa Galicia, banco que compró el banquero venezolano al FROB por poco más de 700 millones de euros cuando el fondo público español tuvo que inyectar más de 9.000 millones para reflotarlo con dinero de todos los contribuyentes españoles.
Ese valor está más extendido de lo que parece, ha dicho en su discurso en el claustro, en el que ha ahondado en lo importante que es contar con empresas próximas a la realidad del territorio y capaces de adaptarse a las exigencias del mercado y de hacerlo «con eficacia».
“Muchos de nosotros tenemos en común historias de emigración, creación de empresas y gestión en ambientes de especial hostilidad. Ninguno es ajeno a la experiencia y beneficios de persistir», ha añadido, y, pese a ello, siguen promoviéndose «las prácticas de la solidaridad y la responsabilidad».
«Me alegra pensar que en Abanca nos define la empatía hacia los demás y que nos importa el mundo que nos rodea”, ha remarcado en este evento ideado para reforzar los vínculos con los clientes no residentes, que habitualmente aprovechan esta época del año para trasladarse desde sus lugares de residencia a Galicia.
Abanca y el futuro
Escotet ha aprovechado para hacer balance de doce meses complejos, desde la última reunión, «pero marcados por logros significativos y por desafíos que nos han puesto a prueba”. Al hilo de ese apunte, ha puesto en valor la relevancia y el avance de la inteligencia artificial, que en Abanca está ya transformando “todos nuestros procesos” y que nos deja “una certeza: las organizaciones necesitan un plan estratégico claro, con horizontes definidos”.
El presidente de Abanca ha dedicado unas palabras de aliento para el pueblo de Venezuela y de apoyo a los familiares de las víctimas y a los heridos por los terremotos del pasado mes de junio.
Ese duro episodio ha causado un «profundo impacto» en su ánimo y en el de su familia, amigos y compañeros.
La Romería Internacional Abanca se ha consolidado como una cita ya tradicional que cada verano organiza la entidad financiera en un espacio monumental de Galicia y que en esta ocasión ha reunido a cerca de 350 invitados procedentes de 12 países de Europa y América.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha bromeado con que hay que ser «atrevido» y además «confiar en la suerte de los ganadores» para apostar por Ourense en verano y contar con «una temperatura muy agradable».
«Solo alguien que planifica y que sabe hacer bien las cosas, que ha tenido muchas alegrías, alguna deportiva también», alcanza esto.


