La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, sospecha que algunas empresas, por ejemplo en el mundo de las grandes tecnológicas, están usando la IA como excusa para hacer reducciones de plantilla que tenían que hacer en cualquier caso, y considera que en banca no va a sustituir al talento humano.
Durante su participación este jueves en un encuentro financiero organizado por el IESE, la máxima ejecutiva de Bankinter ha reconocido que hay noticias «alarmantes» sobre el impacto en el empleo de la IA, pero ella sostiene que, al menos en el caso de su entidad, la tecnología no va a sustituir sino a amplificar el talento humano.
Ortiz, que lidera un proyecto para que la IA se despliegue por todo el banco, «IA First», ha explicado la importancia de formar a la plantilla para que pueda sacar el máximo provecho a esta tecnología, pero siempre, ha puntualizado, con una capa de control y supervisión fuertes.
«El banco va a seguir siendo humano, pero la tecnología va a amplificar las capacidades», afirma la CEO de Bankinter, Gloria Ortiz
«El banco va a seguir siendo humano, pero la tecnología va a amplificar las capacidades», ha resumido la consejera delegada de Bankinter, quien ha insistido en «el poder transformador brutal» de la IA, aunque no siempre sea fácil medir el retorno financiero de la inversión.
En cualquier caso, ha defendido, en Bankinter están viendo ya resultados tangibles del uso de la IA generativa, por ejemplo en el campo de las recuperaciones en un proceso de administración concursal, en el que las ganancias de productividad «son muy grandes y ayuda a tomar mejores decisiones».
Según ha explicado, un agente de IA puede hacer una síntesis muy buena de «toneladas de papeles» en un proceso concursal y si el agente está «bien entrenado», ofrece distintas alternativas, aunque la decisión siempre sea humana.
En el futuro próximo, la consejera delegada de Bankinter imagina una banca más simple para el cliente y más personalizada, en el que las tareas de bajo valor estarán más automatizadas y «lo humano va a seguir siendo central».
La banca atendida por humanos marcará la diferencia
En su opinión, va a seguir habiendo una banca atendida por humanos y ahí está la diferencia, porque sostiene que es necesaria especialmente para cuando el cliente necesita tomar decisiones más complejas o que requieren asesoramiento, especialmente en el negocio patrimonial o de banca corporativa.
Aun así, ve espacio también para los neobancos. Compiten de una manera distinta, especialmente bien en experiencia de usuarios y precios, pero el «problema» llega cuando el cliente de un neobanco necesita un humano que le atienda o que su banco le acompañe a lo largo de toda su vida.
«Cuando uno va a invertir su patrimonio le gusta tener un humano delante, pero eso no quiere decir que no usemos IA, que le da muchísima potencia al banquero para hacer propuestas o ver distintos escenarios», ha argumentado.
