El BBVA insiste en que quiere liderar la transformación de la banca y el despliegue de la inteligencia artificial y, su directora financiera, Luisa Gómez, confía en que la IA puede convertirse en un «poderoso motor de innovación y creación de valor» para los clientes y también para los accionistas.
Durante su participación en una conferencia de inversores de Goldman Sachs, según la información facilitada por el propio banco, la directora financiera ha asegurado que la IA va a ser un factor clave que permitirá al BBVA reforzar su posición competitiva a largo plazo en el mercado.
En una primera fase, el banco quiere asegurar que toda la organización adopte la IA como una herramienta cotidiana, y en una segunda fase, en la que el BBVA trabaja desde hace un año, se pone en práctica a través de ocho iniciativas transversales a todas las unidades de negocio y funciones.
La tercera fase, que «es diferencial» en el BBVA, consiste en sistematizar e industrializar la creación y el despliegue de agentes inteligentes en el BBVA, y su gestión posterior: crear plataformas, componentes y capacidades comunes que permitan a los equipos desarrollar soluciones de manera más eficiente, segura y escalable en toda la organización.
El BBVA confía en alcanzar sus objetivos
Respecto al impacto financiero, la directora financiera del banco ha afirmado que «todavía es pronto» para cuantificar con precisión todo el potencial de la IA, pero ha asegurado que ya se observan mejoras de productividad, especialmente en el desarrollo de ‘software’, operaciones y procesos internos.
En su opinión, la oportunidad a medio y largo plazo va mucho más allá del ahorro de costes, porque la IA, sostiene, eleva el potencial de incrementar los ingresos con la mayor personalización, unas capacidades de asesoramiento más avanzadas y la mayor productividad comercial.
En cuanto al propio negocio, el BBVA confía en alcanzar sus objetivos, entre ellos, una rentabilidad (medida por el ROTE) de aproximadamente el 22 %, respaldado por una generación de beneficio atribuido de en torno a 48.000 millones de euros entre 2025 y 2028.
Para ello, el grupo espera reforzar progresivamente la rentabilidad en todas sus geografías.
El grupo mantiene su optimismo sobre sus principales mercados
Preguntada sobre el capital del banco, la idea es financiar primero el crecimiento rentable y después devolver a los accionistas el capital excedentario.
Dentro del plan estratégico 2025-2028, el grupo prevé generar de forma orgánica alrededor de 49.000 millones de euros de capital, de los cuales al menos 13.000 millones se reinvertirán en el negocio para seguir creciendo por encima del mercado y ganando cuota.
El resto, unos 36.000 millones de euros, estaría disponible para distribución a los accionistas. Asimismo, ha reiterado el compromiso del banco de distribuir todo el exceso de capital por encima de una ratio CET1 del 12 %.
El grupo mantiene su optimismo sobre sus principales mercados -España, México y Turquía-. En este último país, el BBVA mantiene su previsión de alcanzar alrededor de 1.000 millones de euros de beneficio neto en 2026, «aunque con un sesgo a la baja».
El banco sigue confiando en que, una vez completada la normalización macroeconómica, Garanti BBVA -la filial turca- estará «excepcionalmente bien posicionado para generar rentabilidades atractivas y sostenibles para los accionistas».
