El director general de BBVA España, Peio Belausteguigoitia, ha afirmado este jueves que el tamaño y la escala ayuda a competir a las entidades, lo que no significa que las locales no puedan hacer propuestas atractivas, pero cada vez les va a ser más difícil porque, por ejemplo, la factura en tecnología pesa cada vez más.
Belausteguigoitia, durante su intervención en la segunda jornada del 21 Encuentro Bancario del IESE, ha señalado que a la hora de invertir en tecnología dividir el coste por un número de clientes mayor siempre va a ayudar.
Además, si se está presente en más países, hay un aprovechamiento de un mismo producto, ha considerado.
La mortandad y «no éxito» es muy alto entre los neobancos señala el director general de BBVA España, Peio Belausteguigoitia
Respecto a los neobancos, ha asegurado que su mortandad y «no éxito» es muy alto: «está por ver si, tras una etapa de crecimiento, consiguen superar una etapa de consolidación, vinculación y entrar en otro tipo de relación con los clientes».
En su opinión, «la competencia es muy sana y todos queremos ser los mejores», por lo que «la vida es muy complicada para todos».
Ha recordado que algún neobanco ya ha dicho que en el mundo del activo no va a entrar y, según el director general de BBVA España, ésto es porque supone mucha regulación «y capital y capital».
También ha dudado de que vayan a hacer banca privada, algo para lo cual el BBVA cuenta con 850 banqueros.
Belausteguigoitia ha explicado que la propuesta de BBVA es de omnicanalidad, 24 horas diarias los siete días de la semana, con 1.900 oficinas, 12.000 personas en la red comercial, 2.000 en el canal remoto y 5 millones de utilizaciones diarias de su plataforma digital.
Esto, a su juicio, permite convivir «con lo mejor de los dos mundos», el presencial y el digital; y ha añadido que a futuro «será el cliente quien decida si es escalable un modelo puramente digital», algo que ha recordado que «hasta 2026 nadie ha conseguido».
En cuanto a la inteligencia artificial (IA), espera que contribuya a ser más rápidos en la respuesta a los clientes, mejorar los procesos y resolver el problema que suponen todavía los altos porcentajes de no comprensión que tienen los asistentes de voz y texto.
