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El abogado del auditor de Deloitte en Bankia llama a la fiscal Launa ‘atolondrada’

El abogado de Francisco Celma achaca a Anticorrupción errores y desprecio a la instrucción

El abogado defensor del socio auditor de Deloitte Francisco Celma ha denunciado este lunes en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia graves errores por parte de la Fiscalía Anticorrupción, que ha «despreciado» cinco años de instrucción para optar por una «atolondrada acusación» contra su defendido.

En la que será una de las últimas sesiones del juicio, que comenzó en noviembre de 2018, el letrado ha explicado que por lo que respecta a Francisco Celma, «todo ha gravitado sobre la falsedad contable, incluida la estafa a inversores, pero eso ha sido en el plenario, ya que antes la Fiscalía no decía lo mismo».

Si bien en principio Anticorrupción no incluía a Celma entre sus acusados, en la presentación de sus conclusiones definitivas la fiscal Carmen Launa amplió su acusación de cuatro a quince personas -entre ellas el auditor-, a las que atribuye falsedad contable y estafa a los inversores.

El ministerio público pide para Francisco Celma dos años de prisión ya que emitió un informe favorable de las cuentas usadas en la integración -de las cajas- «omitiendo conscientemente» cualquier diligencia en su «limitado, anómalo e irregular análisis».

Este cambio de criterio ha llevado al abogado a reprochar a la fiscal que haya despreciado «las conclusiones de cinco años de instrucción, afirmando que hay deterioros de más de 6.000 millones que no son tales, vendiendo una moto que no tenía ruedas».

«Donde dije digo digo Diego», ha apostillado.

En su opinión, la Fiscalía ha comparecido a juicio con una tesis «y trata de demostrarla, pero esto no ha ocurrido aquí, ya que a la fiscal se le notaba incómoda con el escrito de acusación que había heredado», ya que el fiscal encargado del caso era el hoy jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón.

Por ello, lo dejó de lado y se busco una nueva tesis, «como si fuera el plenario una nueva fase de instrucción», durante la cual Fracisco Celma ha sido a la vez «acusado y testigo de la acusación que representa el ministerio público», ha afeado.

Hasta el punto de que «mi representado deja de ser Mr Hyde y se convierte en el Pablo de Tarso que se cae del caballo y ve la luz del cumplimiento normativo y contable», ha ironizado.

Asimismo, el letrado ha denunciado numerosos errores en el escrito de la Fiscalía, como por ejemplo atribuir a Celma que fuera auditor de Bancaja -una de las cajas que dieron lugar a Bankia-, extremo que ha negado al describir la «atolondrada construcción de la acusación contra Celma».

Hay otros errores, «más errores, más graves», que implican que la fiscalía no ha defendido la legalidad y no ha entendido cuáles eran las funciones de Francisco Celma como auditor; el auditor «no tenía por qué hacer su propio cálculo de pérdida esperada, eso no es su cometido, estimó los cálculos de los administradores, y le pareció razonable, porque era razonable».

El abogado ha rechazado que Celma cometiera un error al equiparar las cifras de PwC y AFI, algo que la Fiscalñia calificó de «error grosero».

No es así, ha insistido el abogado, ya que «hay un error grosero, pero que no es de mi representado, sino de la fiscal».

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