El absentismo laboral cerró 2025 en el 7,68 % del empleo, una tasa que se ha incrementado 0,42 puntos porcentuales respecto al año previo y más de dos puntos respecto a antes de la pandemia, hasta marcar un máximo histórico.
Así se desprende del Indicador adelantado del XV Informe Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo publicado este jueves, que detalla un aumento continuado de la tasa que terminó el último trimestre de 2025 en el 7,88 %.
El incremento del absentismo, detalla el informe, se explica casi en su totalidad por el aumento de las bajas por incapacidad temporal, que alcanzan el 5,97 %, es decir, 0,29 puntos porcentuales de incremento interanual.
El estudio detalla que diariamente faltan a su puesto de trabajo entre 1,6 y 1,7 millones de personas, de las cuales 1,27 millones se encuentran de baja médica por incapacidad temporal y que cada trabajador pierde de media 10,9 horas al mes, con un impacto directo en los costes empresariales y la eficiencia productiva.
Las enfermedades profesionales con baja que llevan al absentismo crecen un 6,16 % en 2025
La industria registra la tasa más elevada de absentismo, con un 8,34 %, mientras que los servicios muestran el mayor crecimiento interanual, con 0,47 puntos porcentuales más, y la construcción alcanza el 6,54 %.
Las enfermedades profesionales con baja crecen un 6,16 % en 2025, con más del 80 % de los casos vinculados a agentes físicos, detalla el informe, que asegura que el absentismo se sitúa como una tendencia al alza que ya impacta en la productividad, la organización del empleo y la sostenibilidad del mercado laboral.
Para el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, «el absentismo se ha consolidado como uno de los principales retos estructurales del mercado laboral español. Ya no hablamos de un fenómeno coyuntural, sino de una realidad con impacto directo sobre la productividad, la competitividad y la organización de las empresas”.
«El reto», a su juicio, «ya no es sólo reducir el absentismo, sino adaptar el mercado de trabajo a una nueva realidad marcada por el envejecimiento de la población activa, la mayor exigencia física y el impacto de la salud mental. La calidad del empleo será clave en los próximos años».
