Abanca, el banco nacido de la quiebra de las cajas de ahorro gallegas ahora bajo control del banquero venezolano Juan Carlos Escotet, ha obtenido en los primeros nueves meses de 2026 un beneficio antes de impuestos de 764,5 millones de euros, un 2,4 % más en términos interanuales, mientras que el beneficio después de impuestos se situó en 579,1 millones, un 13,6 % menos que en el mismo periodo del año anterior.
La entidad bancaria, que ha publicado este martes resultados, ha atribuido el descenso del beneficio atribuido al incremento de la tasa fiscal efectiva provocado por el menor uso de créditos fiscales.
La rentabilidad ROTE se situó en el 12,2 % y la rentabilidad sobre CET 1 en el 14,8 %, con una elevada holgura sobre el coste del capital.
El margen bruto ha crecido un 3,7 %, por encima de los gastos de explotación, lo que posibilita una mejora de la eficiencia operativa, mientras que el coste del riesgo se mantiene controlado, evidenciando una elevada prudencia en la identificación y provisión de riesgos, según la entidad.
La gestión de precios y volúmenes ha permitido la mejora del margen de intereses, que aumentó en el tercer trimestre de 2026 un 5,3 % respecto al mismo periodo del ejercicio pasado.
Los ingresos por prestación de servicios y negocio asegurador se han incrementado en un 14,1 %, destacando especialmente las líneas de seguros, cuyos ingresos crecieron un 29,9 %; servicios bancarios, con un 31,6 %; y gestión del ahorro, con un 14,9 %.
Sinergias de Abanca
Según Abanca, la obtención de sinergias procedentes de las operaciones corporativas y la aplicación de políticas de racionalización se tradujeron en un crecimiento de los costes inferior al de los ingresos (3,6 % frente a 3,7 %) y también inferior a la media del sector (5,1 %) e inflación (+4,9 %).
Además, el coste del riesgo está situado en el 0,22 %, la ratio de dudosos en el 1,8 % y su cobertura en el 88,4 %.
La entidad ha continuado reduciendo los saldos dudosos, que descendieron un 10,6 %, con lo que la tasa de mora se situó en el 1,8 %.
Abanca ha detallado que, en lo que va de año, ha incorporado más de 116.000 nuevos clientes en el conjunto de España y Portugal, la mayoría (7 de cada 10) en áreas distintas a su zona de origen.
El volumen de negocio se ha situado en 142.859 millones de euros, un 6,4 % más que en septiembre de 2025.
El crédito a la clientela ha llegado a 56.579 millones de euros, mientras que los recursos totales alcanzaron los 86.280 millones.
Crece el crédito
El crédito en situación normal ha alcanzado los 56.271 millones de euros, un 7,9 % más respecto a septiembre de 2025; y la cartera de crédito al sector privado, que supone el 84 % del total, creció un 4,7 % interanual.
Por tipología de productos, los depósitos a la vista y a plazo suponen el 74 % y los recursos fuera de balance (fondos de inversión, pensiones y seguros de ahorro) el 26 % restante.
El banco ha destinado más de 14.000 millones de euros en nueva financiación para apoyar a familias y empresas, con crecimientos de las nuevas formalizaciones del 8,3 % y el 5,6 %, respectivamente.
Por su parte, los recursos de clientes han aumentado un 5,5 % en el período, con crecimiento tanto en los depósitos como en el fuera de balance, mientras que la domiciliación de nóminas creció en un 11,3%.
