El presidente de Caixabank advierte que la inflación en España no será tan baja como en el pasado
El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri.

El presidente de Caixabank advierte que la inflación en España no será tan baja como en el pasado

10 julio, 2024
|
Actualizado: 10 julio, 2024 16:37
|
PUBLICIDAD

El presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, ha advertido de que en el medio plazo pueden darse tasas de inflación no tan bajas como en el pasado por varias razones, entre ellas el populismo, la desglobalización y la demanda de experiencias personales tras la pandemia, elementos todos ellos inflacionarios.

En su discurso de clausura de la asamblea general de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Goirizolgarri ha afirmado que las previsiones de crecimiento económico para España han aumentado hasta el 2,4 % para este año y a ello contribuirá la moderación de la inflación y la flexibilización de la política monetaria.

Aunque la evolución de la inflación es positiva, en torno al 3 %, el último tramo hasta el objetivo del 2 % será «más gradual y probablemente con cierta volatilidad» y, pese a señalar la dificultad de acertar con las previsiones de inflación, ha asegurado que hay factores de fondo que pueden llevar a «tasas estructurales no tan bajas como en el pasado».

Riesgos a medio y largo plazo de la economía española, según el presidente de Caixabank

Goirigolzarri ha enumerado los riesgos a medio y largo plazo de la economía española, como son el escaso crecimiento de los últimos quince años y la ampliación de la brecha con Europa, que ha llevado a que la renta per cápita esté un 15 % por debajo de la media europea, si bien eliminando la inflación el crecimiento es del 2-3 %.

Desequilibrios como el déficit de las cuentas públicas, que no se ha corregido con la expansión económico de los últimos años, deben resolverse en un contexto futuro de mayores tipos de interés, mayores exigencias de inversión derivadas de la transición climática, de defensa, y de la evolución demográfica, lo que exige «un plan riguroso de disciplina fiscal con un horizonte de largo plazo», ha expuesto en su intervención.

La mejora de la productividad, que ha agrandado su brecha con Europa, es el principal punto débil de la economía española, y requiere de reformas de calado con consensos políticos y sociales que «no parecen alcanzables en el corto plazo».

Por el lado optimista, ha señalado las oportunidades que surgen por la redefinición de las cadenas de suministro que se están configurando a nivel mundial, y por la mayor autonomía energética -con ventaja de España por su posición geográfica y en transición energética dado el conocimiento técnico en fuentes de energía-, que llevará aparejada fuertes inversiones y creación de empleo.

En este punto ha destacado el apoyo que suponen los fondos europeos y el sector privado, «muy sólido» desde el punto de vista financiero por el desapalancamiento de los últimos años, con unos empresarios que son «fuente de riqueza» y «bases del crecimiento».

Europa ha crecido el 13% en los últimos 15 años, frente al 33% de Estados Unidos

En el ámbito europeo, el presidente del banco nacido de la fusión entre Caixabank y Bankia ha apuntado la necesidad de crecimiento para mantener el estado de bienestar, comparando el 13 % de los últimos quince años con el 33 % de Estados Unidos y la reducción de la renta per cápita, un tercio por debajo, y ha defendido una estrategia común ante posiciones nacionales en un mercado de competencia global.

Porque, ha dicho, un mercado fragmentado es insuficiente y ello supone un freno al crecimiento y a la innovación, una cuestión que también afecta al sector financiero «sin unión bancaria y sin un mercado de capitales unificado».

El presidente de CaixaBank ha agradecido al presidente de la CEV, Salvador Navarro, la invitación para clausurar la asamblea en València, una comunidad donde la entidad cuenta con casi 100.000 empresas y dos millones de clientes particulares, el 40 % de los valencianos, ha señalado.

Noticias Relacionadas: