El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha decidido dimitir como consejero dominical de la multinacional de fragancias y maquillaje Puig, según ha avanzado La Vanguardia y han confirmado a EFE fuentes conocedoras de esa decisión.
Oliu, que se incorporó a Puig como consejero en 2002, abandona el cargo siete meses antes de que finalizara el periodo del mandato, en diciembre de 2026, y lo hace de manera voluntaria, según las fuentes consultadas.
Continuará, con todo, ejerciendo como presidente del consejo de administración de Exea, el ‘holding’ y ‘family office’ de la familia Puig, al que ha estado vinculado desde 1992 en diferentes roles (asesor, consejero) y, desde 2007, como presidente.
A mediados de marzo, Puig anunció la separación de los cargos de presidente y consejero delegado, una práctica habitual en las empresas cotizadas, ya que hasta entonces ambos cargos recaían en Marc Puig, miembro de la familia fundadora.
José Manuel Albesa ejercerá de CEO, y se propondrá como miembro del consejo de administración en la próxima junta de accionistas, mientras que Marc Puig continuará como presidente ejecutivo de la compañía.
La multinacional española cerró el último ejercicio con un beneficio de 594 millones de euros, un 11,8 % más que el año anterior, y mañana martes presentará sus datos de ventas del primer trimestre de 2026.
La compañía, que salió a bolsa en mayo de 2024, está inmersa en una negociación con el gigante estadounidense de la cosmética Estée Lauder para una posible fusión, conversaciones que salieron a la luz a finales de marzo.
La operación reconfiguraría el mapa de la cosmética global al crear el tercer grupo del sector por capitalización, con un valor cercano a 35.000 millones de euros, según las estimaciones del mercado.


