El sueldo es la prioridad para el 61,1 % de los españoles a la hora de elegir un trabajo, de acuerdo con un sondeo de Randstad que sitúa por detrás de la remuneración otros factores como el ambiente laboral (57,1 %), la conciliación (56,5 %), la seguridad (55,6 %) y las perspectivas de desarrollo profesional (49,6 %).
La encuesta forma parte del estudio ‘Employer Brand’, difundido este lunes por la compañía de recursos humanos y realizado a partir de 7.800 encuestas en línea, según el cual hay otros aspectos «secundarios e intangibles» que también juegan un papel relevante en la elección de una empresa para trabajar.
Entre ellos, la igualdad de oportunidades destaca como uno de los aspectos más valorados, señalado por el 47,3 %, seguido del acceso o la ubicación del puesto de trabajo (36,8 %) y la posibilidad de desempeñar tareas interesantes que supongan un reto estimulante (30,6 %).
A ello se suman la importancia de un liderazgo sólido (28,8 %), la buena reputación corporativa de la compañía (27,6 %), el compromiso de la empresa con el medio ambiente y la sociedad (22,6 %) y el uso de tecnología de vanguardia (21,5 %), según los resultados de la encuesta.
A mayor formación, mayor prioridad tiene el sueldo
El informe detalla que hay diferencias en las preferencias según el género, la edad o el nivel educativo, de forma que las mujeres son más exigentes en aspectos vinculados a la equidad y el bienestar, mientras que los hombres se decantan por el uso de tecnología de vanguardia, la reputación corporativa o un liderazgo sólido.
El salario, el ambiente laboral y la seguridad en el empleo alcanzan sus niveles más altos entre los ‘baby boomers’ (69,2 %), los nacidos en las década de los 60 y principios de los 70.
La conciliación es la prioridad principal para el 62,7 % de la generación X, los nacidos en los años de la Transición política.
A mayor formación, mayor prioridad tiene el sueldo, señalado por el 63,6 % en perfiles con alta educación frente al 51,1 % en niveles básicos.
Lo mismo ocurre con factores como la conciliación, el ambiente laboral o las oportunidades de desarrollo profesional, más valorados entre los trabajadores como mayor nivel educativo.


