El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, que debe su cargo a su sumisión a Pedro Sánchez, ha dicho este lunes que la creciente interferencia política sobre los bancos centrales y la tentación de éstos de pronunciarse sobre materias que exceden su mandato son dos dinámicas que erosionan la legitimidad de estas instituciones.
Sin duda, Escrivá señala a Trump y su actuación con Jerome Powell, presidente de la Fed de EE.UU., pero parece olvidar que el antes que gobernador del Banco de España ejerció dos veces como ministro de Sánchez, primero en Transformación Digital y luego en Seguridad Social, y que ‘el dedo mágico’ del líder socialista lo colocó al frente del organismo supervisor de los bancos en España además del sillón que le corresponde en el BCE por dicho puntos. Aún así, se atreve a criticar a Trump, así lo manda su ‘jefe Sánchez’. No hay nada como un ‘estómago agradecido’.
Escrivá, que ha intervenido en el Encuentro de Alto Nivel ‘Control externo e independencia’, organizado por el Tribunal de Cuentas, ha señalado que «la independencia tiene un precio, que es operar estrictamente dentro del mandato legal».
Ha añadido que «una institución independiente no se fortalece ampliando indefinidamente su campo de autoridad, sino demostrando rigor en el ejercicio del mandato que le ha sido confiado y distinguiendo con claridad lo que le corresponde hacer de lo que corresponde decidir a otros poderes con legitimidad democrática directa».
Escrivá, nombrado por el dedo de Sánchez como gobernador del Banco de España tras servirle dos veces como ministro, dice ahora que la «independencia aumenta la exigencia democrática»
El gobernador ha dicho que «la independencia no reduce la exigencia democrática, la aumenta», y que la independencia no se protege «alejándose del control, sino aceptándolo».
Escrivá también ha hablado del proceso de autoevalución desarrollado por la institución que dirige en 2024 y 2025 con motivo del 30 aniversario de la Ley de Autonomía del Banco de España.
Ha explicado que un informe externo elaborado por tres expertos internacionales confirmó la solidez de la legitimidad y la calidad técnica de las decisiones del banco, si bien identificó áreas de mejora que el Consejo de Gobierno de la institución ha asumido que va a analizar y desarrollar en la parte que le toca.
Escrivá ha dicho que las líneas de trabajo se centran en dos ámbitos: el refuerzo de la gobernanza, avanzando hacia modelos más colegiados y revisando reglas de composición y nombramientos, y el fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas, adaptando los mecanismos a la naturaleza específica de cada función del Banco.
Algunas mejoras podrán abordarse internamente, otras corresponden al legislador, ha indicado Escrivá, que ha añadido que hacia el verano habrá un informe con cambios que atañen al propio Banco de España, como reformas de su reglamento de funcionamiento.
En lo que respecta a la Ley de Autonomía del Banco de España, va a invitar a Congreso y Senado a hacer algunas reformas en esa norma de 1994.
Cambios en el Banco de España
Ha señalado que el Banco de España ya ha adoptado algunas que eran posibles y para las que han decidido no esperar hasta junio, como organizativas, tales como la creación de una oficina de evaluación que no depende del gobernador y tiene un presupuesto propio.
Ha añadido que hay más cambios que irá planteando a partir de junio y julio, y que hay una sensación en el Consejo de Gobierno de que, aunque el Banco de España funciona y es un órgano de toma de decisiones colegiado, «el peso del gobernador puede ser excesivo y hay que buscar mecanismos de contrapeso».
También ha señalado otra reforma que es legal como el que el titular de la Secretaría General del Tesoro tenga voto en el Consejo de Gobierno del Banco de España, algo que plantea un problema con la normativa europea.
No obstante, cree que debe haber una comunicación entre el banco y los ámbitos gubernamental y parlamentario, así como otras instituciones del Estado y ha puesto de ejemplo el Bundesbank, el banco central alemán, cuyo presidente habitualmente acude al Consejo de Ministros.
Sin embargo, en España, aunque la Ley de Autonomía del banco lo contempla, «jamás a un gobernador le han llamado al Consejo de Ministros», ha dicho Escrivá.
Respecto al conflicto del Gobierno de Estados Unidos con la Reserva Federal (Fed), ha dicho que allí la independencia «es más ‘de facto’ que de ‘iure'» y ahora se están testando los límites de ese modelo, en el que el último garante de la Reserva está siendo el Tribunal Supremo porque la norma no le protege suficientemente.


