Según Pedro Sánchez, la posibilidad de un apagón general en España como el que ha sucedido solo era cosa de los apocalípticos de la derecha y de la ultraderecha con el altavoz de los ‘pseudomedios’ por bandera. Él aseguraba que España estaba a salvo por la política energética diseñada junto a su ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, hoy vicepresidenta de la CE. Palabras refrendadas por la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor: España tiene el mejor sistema eléctrico del mundo y no es falso patriotismo, llegó a decir la exministra socialista. Sin embargo, España ha sufrido el mayor apagón de toda la historia de la Unión Europa, tanto por número de afectados como por horas de duración.
El apagón que sufrieron el lunes España, Portugal, Andorra y algunos puntos de Francia se ha convertido en la interrupción del suministro eléctrico con mayor número de afectados de la historia de la Unión Europea, al dejar sin luz a más de 60 millones de personas.
«La situación energética en España y Portugal ha vuelto a la normalidad. Este incidente es el más grave en casi dos décadas en Europa», ha dicho este martes en la red social X el comisario europeo de Energía, el socialdemócrata danés Dan Jørgensen.
Solo se salvaron del apagón Canarias, Baleares y Ceuta y Melilla
La interrupción de suministro afectó a prácticamente toda la geografía española, salvo Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla; y amplias zonas de Portugal, incluyendo Lisboa y Oporto. La suma de las poblaciones afectadas supone más de 60 millones de personas.
La incidencia más grave en el bloque comunitario hasta ahora se había registrado el 28 de septiembre de 2003 en Italia y afectó a casi 56 millones de personas en prácticamente todo el país.
Se debió a un fallo en la línea de alta tensión en Suiza y duró hasta 12 horas en muchas regiones, aunque en algunos puntos se extendió hasta 24 horas.
La interrupción paralizó el transporte ferroviario, colapsó el tráfico y generó interrupciones en hospitales.
Apagones en Europa
Tres años después, en la noche del 4 al 5 de noviembre de 2006, otro gran apagón afectó a 15 millones de personas en Europa Central, con incidencia parcial en Alemania, Francia, Italia, España, Portugal, Bélgica, Austria o Croacia.
El corte duró entre 30 minutos y varias horas, dependiendo de las zonas, y se debió a un error de gestión del operador de red alemán E.ON.
Ese incidente llevó a la Unión Europea y a la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) a reforzar las normas de coordinación transfronteriza de redes eléctricas.
También se registraron grandes apagones en la UE en 2013 en Europa Occidental debido a vientos huracanados que dejaron sin luz a 1,2 millones de personas en Reino Unido, Francia, Dinamarca, Suecia y Estonia; y una década antes, en 2003, un fallo en la red en Dinamarca y Suecia dejó a 5 millones de personas sin electricidad.
En 1999, vientos de hasta 250 kilómetros por hora cortaron el suministro eléctrico a 3,4 millones de personas en Francia.
Fuera de la Unión Europea, pero en la misma región, Turquía registró en 2015 un apagón nacional por culpa de una línea de transmisión sobrecargada que provocó una cadena de fallos dejando sin luz a más de 76 millones de personas durante nueve horas.
En el Reino Unido, en 2019, una tormenta eléctrica cortó la luz a más de un millón de personas durante 45 minutos.
Décadas antes, en 1987, otra tormenta, de gran intensidad y con ráfagas de viento de hasta 160 kilómetros por hora, dejó a miles de hogares sin electricidad durante más de 24 horas.
